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Flexibilidade não tem fim: Brasil, espejo imperfecto
• NUEVAS RELACIONES DEL TRABAJO
La aprobación de la norma provocó fuertes encontronazos entre el Gobierno y los sindicatos. Cuáles son los principales cambios que provocará en el mercado. Pros y contras de una ley polémica.
Caliente. Tanto en el Senado como en el Congreso, los políticos se sacaron chispas.
Otro de los datos más resonantes es el que tiene que ver con las condiciones de despido. El monto a cobrar por el trabajador no necesariamente queda relacionado al salario que percibe. En esta línea, en caso de litigio laboral, el demandante debe dejar en claro al comienzo del juicio el monto que desea recibir una vez concluido el proceso y pagar el gasto en caso de perder. Sumado a esto, el aviso previo para realizar un despido pasa de 30 días a 15.
Como parte de la reforma también se autoriza el pago de salarios sobre una jornada, y no de manera mensual. Esto significa que puede haber contratos parciales de hasta 26 o 30 horas. Además, las vacaciones se pueden dividir hasta en tres períodos y haber jornadas laborales de hasta 12 horas
De Camargo asegura que esto "formaliza vínculos que hoy son ilegales y que podrían maquillar las estadísticas de generación de empleo; fortalece la segmentación de las condiciones de trabajo y derechos; amplia la inseguridad de los segmentos que ya son más vulnerables en el mercado de trabajo y hasta genera impactos negativos en la salud y seguridad del trabajador, con mayor apertura para ejecutar actividades en situaciones degradantes y gastos públicos con salud".
En relación a este último punto, fueron varios los que se expresaron en contra de permitir que las embarazadas trabajen en ambientes que no tienen que ser ciento por ciento salubres, Basta presentar un certificado médico que asegure que no hay riesgo para ella o el feto para que las mujeres vivan el proceso con todo tipo de incertidumbres. No sólo laborales, sino también en el terreno de la salud.
Pero también hay modificaciones claves que tocan a fondo la pata gremial. Uno de los condimentos más fuertes. Mientras que antes había un pago obligatorio de un día de trabajo para el sindicato, ahora el aporte pasa a ser voluntario. Esto habilita que los trabajadores puedan no hacerse cargo del aporte si no se sienten conformes con el servicio.
Los gremios , que recaudaban más de mil millones de dólares por año, no quieren saber nada con esto. Y es, a la vez, un conflicto al que el Gobierno deberá encontrarle una vuelta para acompañar la falta de ingresos a los que se verán sujetos los sindicatos.
Tan disminuido queda la función de los sindicatos que, incluso, las empresas pueden negociar las condiciones de trabajo con una comisión que no tiene por qué responder a un sindicato.
En su última aparición, el presidente brasileño aseguró que "vamos a colocar el país sobre los rieles para que quien llegue (a la presidencia luego de las elecciones de 2018) pueda dar marcha a la locomotora".
Habrá que ver en qué estación queda el Gobierno luego de la aplicación concreta de la norma. Se sabe que los sindicatos irán por más. Sólo resta ver el desenlace.



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