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Flojo arranque en abril de acciones argentinas en EE.UU.
• ACUMULAN CAÍDAS DE HASTA UN 10% EN WALL STREET.
• MERCADOS, A LA ESPERA DE QUE SE CONCRETE PAGO A HOLDOUTS.
Thomas Griesa
Pero los papeles argentinos se quedaron bien al margen de este clima optimista que viven los mercados (llamarlo eufórico sería algo exagerado). La excepción fueron YPF y Tenaris, ambos papeles impulsados por la gran suba del 5% del petróleo. Sin embargo, aquellas acciones que representan un riesgo argentino más "puro" operaron con tendencia claramente bajista. Fue el caso de los bancos, que acumulan importantes retrocesos desde sus máximos. El Grupo Financiero Galicia ayer perdió casi el 3% y acumula una merma de 10% desde el nivel alcanzado el 22 de marzo. Y el Francés perdió un porcentaje similar, acumulando un rojo de 8% desde que arrancó abril. Peor aún le fue al Macro, que cayó 5,9% ayer y ya cede 10,5% en el mes.
Otros papeles sufren algo parecido. Pampa Holding y Edenor tuvieron caídas importantes del orden del 4%, a pesar del ajuste tarifario anunciado. Pero a diferencia de los bancos las cotizaciones vienen mucho más estables en el mes aún a pesar de las caídas de ayer.
La evolución de las acciones refleja cierta actitud de espera (el famoso "wait and see") por parte de los inversores extranjeros. Quienes compraron en los meses previos a las elecciones presidenciales ya tuvieron fuertes ganancias y muchos salieron. Mientras que aquellos que recién ahora se animan a ingresar al mercado se dan cuenta que los precios están altos. Esta situación es especialmente visible en el caso de las acciones bancarias, que cotizan mucho más caras en comparación con sus pares de la región.
Por otra parte, quienes están dispuestos a invertir en la Argentina en medio del cambio de clima político y también económico, prefieren apostar por el mercado de bonos. Sucede que la deuda local -a diferencia de lo que pasa con las acciones- está relativamente barata cuando se la compara con los valores de otros títulos latinoamericanos o de países emergentes. Aún después de las mejoras registradas en los últimos tiempos los títulos argentinos siguen rindiendo alrededor del 8% anual en dólares. Por lo tanto, una puerta de entrada más accesible una vez que en el juzgado de Thomas Griesa se concrete el acuerdo con los holdouts será vía el mercado de bonos.
El arreglo con los bonistas no sólo habilitaría al Gobierno a conseguir financiamiento externo por montos considerables, sino que también mejoraría la nota de la deuda argentina, que pasaría de "selected default" al rango de los países calificados con "B", es decir de riesgo intermedio y aún muy lejos del grado de inversión.
Por otra parte, la elevada inflación y caída de la actividad de los primeros meses del año conspira contra el mercado accionario, ya que la rentabilidad de las empresas sufriría una caída significativa a lo largo de 2016.

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