Analistas reconocieron ayer que la contundente victoria de Trump en el Supermartes, lo ponen en camino seguro de obtener la nominación en la convención republicana de julio. El polémico multimillonario venció en siete estados: Alabama, Arkansas, Georgia, Massachusetts, Tennessee, Vermont y Virginia.
En tanto, el senador ultraconservador Ted Cruz logró victorias en tres de las primarias (Texas, Alaska y Oklahoma), siendo que el senador Marco Rubio -considerado el favorito de la dirección del partido- solamente logró imponerse en Minnesota
Con ese triunfo, es más que probable que, pese a su rechazo, la dirigencia del Partido Republicano deba acompañar a Trump en la carrera por la Casa Blanca, la cual se dirimirá el 8 de noviembre.
En ese camino, el mediático tendrá que vérselas con el candidato del Partido Demócrata, previsiblemente Clinton, quien dominó a su rival Bernie Sanders en la mayoría de los estados que votaron el martes.
Tuvo victorias en Alabama, Arkansas, Georgia, Massachusetts, Tennessee, Virginia y Texas, mientras que el senador socialista democrático se impuso en Vermont, Colorado, Minnesota y Oklahoma.
En un año electoral tradicional, sería de esperar que la experiencia y el carácter de una exsecretaria de Estado, exsenadora y exprimera dama inclinaran la balanza a su favor, frente a un controversial multimillonario sin experiencia política.
"De seguro sería algo bueno" para los demócratas que Trump sea el candidato republicano, señaló el experto Norman Ornstein del American Enterprise Institute recordando que los sondeos -el último del martes de CNN otorgó 52% a la exprimera dama frente al 44% del empresario- adjudican un escenario favorable para la exprimera dama.
Sin embargo, una victoria de Clinton ya "no se puede dar por sentado", advirtió Ornstein. "Las divisiones en el Partido Republicano son una buena noticia para los demócratas, pero eso no significa que si Trump es el candidato, esté destinado a perder", subrayó.
Muchos expertos asumían que los insultos, exageraciones y comentarios xenófobos y misóginos harían daño al magnate en la disputa republicana pero lejos de ello, cada exabrupto parece fortalecerlo.
Una imagen es constante en sus actos de campaña: carteles de simpatizantes que celebran que Trump se haya metido o haya insultado a todos. La campaña republicana está marcada por la rabia de los electores contra la clase política dominante, lo que ha jugado a favor al empresario.
"Trump tiene un amplio atractivo", señaló el estratega republicano Brad Marston. "Sí, tiene altos niveles de rechazo, pero tanto votantes de izquierda como de derecha están cansados de que sus líderes los engañen", dijo.
Eso podría ser un problema para Clinton, considerada una candidata de las élites demócratas, que no obtiene altas puntuaciones entre los votantes en materia de credibilidad y honestidad.
La exsecretaria de Estado, en tanto, comenzó a dirigir sus ataques hacia su probable contrincante en las elecciones de noviembre. Al celebrar su triunfo en el Supermartes aclaró: "Estados Unidos no dejó jamás de ser grande", en referencia al slogan de Trump "Volvamos a hacer grande a América". Y prosiguió hablando en contra de los discursos de odio y antiinmigrantes.
El multimillonario adelantó que el enfrentamiento con la demócrata será "bastante hostil". Pero dio señales de que podría moderar su discurso al enfocarse en la elección presidencial.
El estratega Marston envió un mensaje a los demócratas: "No menosprecien a un Trump candidato. Hay una alta probabilidad de que sea subestimado", advirtió.
El diario The New York Times reportó el martes que el equipo de Clinton comenzó a dibujar una estrategia para mostrar a Trump como un hombre de negocios desalmado, misógino y fanfarrón que no es apto para ser presidente.
| Agencias AFP y EFE, y Ámbito Financiero |


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