2 de mayo 2014 - 00:00

Fracaso del mercado

Fracaso del mercado
Uno de los grandes errores históricos del sistema bursátil, en particular de los intermediarios y los reguladores (con la necesaria complicidad del periodismo -nos incluimos-), ha sido hacer hasta lo imposible para minimizar (¿tapar?) la difusión de los escándalos acontecidos en su seno.

En el caso de los agentes, por un mal entendido concepto de lo que es la reputación: beneficia más a los intermediarios honrados que siempre se haga pública y evidente su disposición a sancionar y exiliar a los agentes infieles (evidenciando su buen comportamiento autorregulatorio) que la política de oscurantismo, intentando malamente que no se cuestionase el prestigio del gremio (incidente Gysin).

Escándalos

En el caso del organismo regulador, para no poner en evidencia el fracaso de los burócratas, curiosamente cuando se ha querido armar un escándalo político, con o sin fundamentos, se lo ha hecho (incidente Clarín). El error viene dado porque uno de los factores más importantes para disparar cambios en la estructura regulatoria en mercados democráticos, parecen ser precisamente los escándalos y la consecuente presión social. (La sedimentación de una institución: Cambios en el control de los servicios financieros británicos, K.Soin y C.Huber, 2013). No podemos definir a priori si estos cambios son "buenos" o "malos" (La respuesta regulatoria a la crisis financiera:algunas preguntas incómodas, S. Claessens y L. Kodres, 2014), ya que a medida que se complejiza el mercado por el desarrollo tecnológico y la creciente regulación (Complejidad en los mercados financieros, M. K. Brunnermeier y M. Oehmke, 2009), también se complejizan las crisis y escándalos (Riesgo sistémico y la crisis financiera. Protegiendo al sistema financiero como un sistema, S. L. Schwarcz, 2014). El Dow retrocedió ayer un 0,13% a 16.558,87 puntos.

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