22 de mayo 2014 - 00:00

Fracaso del mercado XVIII

Fracaso del mercado XVIII
"No podés solucionar un problema a partir de la misma conciencia que lo creó (Albert Einstein). Se ha sostenido que la nueva ley del mercado de capitales argentino es una reedición del proyecto de Daniel Marx o una puesta en "limpio" de las normas que se vinieron instrumentando desde entonces (mas tres o cuatro "muy malos" artículos). Pero como vimos ayer ni el proyecto de los 90 ni las normas posteriores sirvieron para engrandecer el mercado local (entre 2000 y 2013 y como porcentaje del PBI, la capitalización doméstica pasó del 58% al 11%, el volumen negociado del 2,15 al 0,7%, las sociedades listadas de 127 a 97, etc.).

Los tres o cuatro artículos de marras (y la reglamentación de la ley) son precisamente los que vinculan al nuevo mercado con la Ley de Mercado de Valores venezolana de 2010, que como vimos -anteayer- produjo la debacle del sistema bursátil de aquel país. Así la legislación comparada sugiere que el mercado bursátil no mejoraría con el "nuevo marco" (y en todo caso empeoraría).

En particular vimos cómo el incremento de los poderes del regulador generaría un mercado más "corrupto" (5 al 7 de mayo).La política de De-delegacion. Regulación en la Turquía (In)Dependiente, I.Ozel, 2012), cómo la pérdida de la autorregulación inhibiría la flexibilidad del mercado para enfrentar la crisis y la competencia desincentivaría el listado, etc. (2 de mayo y: Regulaciones - Menos es más, Better Regulation Task Force, 2005; Distribuyendo los poderes de regular Autorregulación versus regulación estatal, P. Grajzl y P Murrel, 2007), cómo se incrementarían los costos de intermediación -29 y 30 de abril-, cómo se reduciría el tamaño y la profundidad del mercado que se tornaría más riesgoso, ineficiente e ilíquido -8 al 14 de mayo- y por qué los únicos que saldrían ganando con la nueva estructura del mercado serían los intermediarios -15 y 16 de mayo- y los reguladores. Mañana sigue.

Ayer el Dow avanzó un 0,97 por ciento a 16.533,06 puntos.

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