2 de noviembre 2017 - 00:00

Fractura oficialista en Ecuador: destituyeron a Moreno de Alianza País

Enemigos. Lejos quedó la cercanía que Correa y Moreno mostraron en la asunción de este último como presidente de Ecuador en mayo.
Enemigos. Lejos quedó la cercanía que Correa y Moreno mostraron en la asunción de este último como presidente de Ecuador en mayo.
Quito - El presidente ecuatoriano, Lenín Moreno, fue destituido ayer como jefe del oficialista Alianza País (AP), en el último capítulo de su enfrentamiento con el histórico referente de ese partido, el exmandatario Rafael Correa.

AP, organización fundada hace más de una década por Correa, tomó la decisión argumentando "reiteradas fallas" en el liderazgo de Moreno, quien asumió el cargo al interior del partido tras ganar las elecciones presidenciales en abril.

"La Dirección Nacional del Movimiento Alianza País resuelve por unanimidad la pérdida inmediata de su dignidad como presidente del Movimiento Alianza País del señor Lenín Moreno", dijo la agrupación en un comunicado.

La resolución se adoptó días después de la disputa interna en AP, que terminó con la división de sus miembros entre quienes respaldan al mandatario ecuatoriano y aquellos que apoyan a Correa y cuestionan el plan político del actual Gobierno.

Moreno "se alejó del proyecto político, es un "enemigo de la revolución ciudadana", argumentó el exministro de Relaciones Exteriores Ricardo Patiño, quien fue designado como presidente de AP. Correísta convencido, en septiembre había abandonado su cargo como asesor del mandatario.

Residente en Bélgica desde que abandonó el poder, Correa reaccionó con un contundente apoyo a la rebelión interna."¡Por fin reacciona la Dirección Nacional de Alianza País, atendiendo el clamor de la militancia, y en estricto apego al Estatuto. Todo mi apoyo al nuevo presidente de AP, Ricardo Patiño", escribió en su cuenta de Twitter.

"¿Quieren Convención? ¡Perfecto! Ahí estaremos y veremos cuántos de los que permitieron tanta infamia, persecuciones, oscuros pactos con lo peor de la partidocracia, en nombre de la gobernabilidad me pueden mirar a los ojos", desafió a Moreno y sus seguidores.

Patiño adelantó ayer que, para reforzar al partido, se le había pedido al expresidente que retornase al país y que lo hará próximamente.

Por su parte, el Gobierno desconoció la resolución de la directiva de Alianza País y aseguró que el mandatario sigue siendo el líder del movimiento porque cuenta con el respaldo de los militantes a lo largo del país y fue designado en una asamblea política.

"Desconocemos tamaña arbitrariedad. El Movimiento Alianza País es una organización política, no es una hacienda. Son acciones equivocadas y no responden al sentir de las bases", dijo la vicepresidente encargada, Alejandra Vicuña, a la prensa.

Correa y sus seguidores cuestionan el llamado de Moreno a una consulta popular para eliminar la figura de la reelección indefinida, con lo que cierran el camino para su eventual regreso al poder, y las medidas económicas con las que busca revitalizar la alicaída economía.

El Gobierno, además, dejó sin funciones a quien era el vicepresidente electo, Jorge Glas, correísta, cuando surgieron denuncias que lo vinculaban con el escándalo de sobornos de Odebrecht.

Glas, amigo de Correa, fue finalmente puesto en prisión preventiva por un juez.

La fractura llegó también al grupo parlamentario, lo que quedó de manifiesto horas antes de que estallara esta crisis, cuando los halcones correístas votaron con la oposición para exigir al secretario de Educación Superior que dé explicaciones sobre el mal funcionamiento de varias universidades.

Un mero trámite que dejó al descubierto la situación que puede llegar a afrontar Moreno a partir de ahora, con sólo 44 diputados leales, de los 74 del grupo parlamentario.

Agencias AFP, EFE y Reuters

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