En Washington, Milos Forman dijo que quien baja películas es «ladrón», no «pirata». En Francia, en cambio, votaron contra proyecto de ley para cortar suministro de Internet.
París y Washington - El Consejo Constitucional, instancia suprema que garantiza la constitucionalidad de las leyes en Francia, censuró ayer una ley impulsada por el gobierno que permitía suspender el acceso a Internet de quienes efectuaran descargas ilegales. El Consejo Constitucional estimó que la libertad de comunicación y de expresión enunciada por la Declaración de los Derechos humanos implica «en relación al desarrollo generalizado de Internet», la «libertad al público en línea de acceder a los servicios de comunicación», según un comunicado del organismo.
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El Consejo Constitucional, integrado por nueve miembros, entre ellos los ex presidentes franceses Valery Giscard d'Estaing y Jacques Chirac, consideró que en consecuencia, la supensión de la suscripción a Internet sólo incumbe al juez. Esta decisión es un serio revés para el gobierno del presidente Nicolas Sarkozy que defendió personalmente esa ley, criticada por la izquierda que la calificó de inútil y liberticida.
La ley fue adoptada el 13 mayo por los diputados franceses al cabo de un prolongado proceso parlamentario y de una nutrida polémica sobre el tema, que había superado el margen de las tradicionales posiciones de izquierda o derecha, y que se extendió más allá del terreno meramente político.
Una semana más tarde, los diputados socialistas que no habían participado en la votación en la Asamblea Nacional (cámara de Diputados) presentó un recurso ante el Consejo Constitucional para censurar esta ley. La HADOPI (del nombre en francés de la Alta Autoridad para la Difusión de las Obras y la Protección de los Derechos en Internet) creada por la ley, tenía facultades para advertir y sancionar a los usuarios de Internet que efectuaran descargas ilegales, lo que fue considerado inconstitucional por el Consejo.
En otros foros, artistas insistieron ayer en condenar la práctica del bajado de material audiovisual de la red. El cineasta ganador del Oscar, Milos Forman, pidió una mayor protección de los derechos de autor para realizadores, músicos y otros artistas, afirmando que los piratas informáticos no son «Robin Hoods» sino «ladrones».
«Internet funciona actualmente como un supermercado de ensueño donde se puede ir y tomar todo lo que quieras sin pagar por ello», indicó el director en la segunda Cumbre mundial sobre derechos de autor, que se desarrolla en Washington. «Es tan fácil, con el click del botón en cualquier momento, en cualquier lugar del mundo, cargar o descargar una película completa, una composición música, programa de televisión o libro», señaló.
«Los chicos que defienden 'Internet libre' están tratando de convencer al público de que sólo unas pocas celebridades y compañías poderosas protestan por la piratería porque quieren volverse más ricos», dijo el director de «Atrapado sin salida» y «Amadeus». «A los piratas les gusta verse como modernos Robin Hoods», dijo. «Están robando a los ricos para darle a los pobres, dicen». «De hecho están robando a miles y miles de personas comunes, muchos de ellos pobres, en todo el mundo», indicó el cineasta a los 500 delegados de más de 55 países que asisten al encuentro.
«La mayoría de ellos ni siquiera aparece en la pantalla, pero depende directamente de la industria creativa para vivir», agregó. «Robarle a ellos no es para nada un comportamiento Robin Hood», dijo Forman, añadiendo que deben ser calificados de «ladrones» y no con la palabra más romántica de «piratas». «Los autores y muchos de sus colaboradores son las víctimas porque no se les paga por su trabajo», dijo. «Si lastimamos nuestra cultura lastimamos el corazón y alma de nuestra sociedad», añadió, enfatizando que no está en contra de la tecnología, que permite difundir el trabajo de músicos y cineastas a miles de millones de personas.
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