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Francia socorre al agro con 1.650 M de euros
«He venido a proponer un plan sin precedentes para nuestra agricultura que comprende 1.000 millones de euros en préstamos bancarios y 650 millones de euros de apoyo excepcional del Estado», afirmó Sarkozy tras reunirse con productores de leche del Jura, departamento del este de Francia.
Los 1.000 millones de euros en préstamos al sector agrícola-ganadero tendrán una tasa de interés preferencial del 1,5% y hasta del 1% para los jóvenes.
El objetivo es «permitir que cada agricultor en dificultades pueda sanear su situación financiera e invertir para la próxima temporada», dijo Sarkozy, quien aseguró que su Gobierno asumirá el control de una crisis «absolutamente excepcional» que afecta a todas las actividades del sector (leche, frutas y verduras, carnes y cereales).
«Francia no abandonará su agricultura», dijo el presidente, que calificó a la actividad como el «corazón de nuestra sociedad». Buscó así llevar algo de optimismo a un sector que fue muy golpeado por la caída de los precios y que ha manifestado con fuerza una semana atrás en el mismísimo centro de la ciudad de París. La protesta fue motorizada por agricultores y ganaderos de toda Francia nucleados en la poderosa Federación Nacional de Sindicatos de Explotaciones Agrícolas (FNSEA).
Sarkozy además calificó de «inaceptable» la diferencia entre el recorte de precios pagados a los productores (-20% entre setiembre de 2008 y 2009) y el recorte de los precios al consumidor de los productos alimenticios (-1%), y reclamó una «verdadera regulación» europea de los precios de las materias primas agrícolas.
«Europa debe aplicar una verdadera regulación en los mercados de materias primas agrícolas» para limitar «la creciente especulación y enmarcar los productos financieros derivados de esos mercados», afirmó Sarkozy en Poligny, capital del conocido queso francés Comté. Desde Bruselas, la Comisión Europea dijo que quiere conocer «los detalles» del plan de ayuda al agro y «luego veremos qué tenemos que decir», indicó un portavoz.
Sarkozy anunció también que el Gobierno «exonerará» los aportes patronales por los trabajadores temporales para reducir la diferencia de costo de mano de obra con los otros países de Europa. «Producimos tomates con un costo de trabajo de 12 euros la hora. El problema es que nuestros vecinos los producen a siete euros e inclusive a seis la hora», afirmó el presidente francés, que prometió a los agricultores darles «las mismas armas que sus competidores».
Francia y Alemania, que cuentan con el apoyo de la mayoría de los miembros de la Unión Europea (UE), entre ellos España -aunque con reservas-, rechazan la prevista desregulación del mercado agrícola europeo, que apoyan los partidarios de la liberalización como Gran Bretaña y Dinamarca.
Agencia AFP

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