11 de junio 2015 - 00:00

Francisco creó un tribunal para juzgar a los obispos que encubrieron a pederastas

 Ciudad del Vaticano - Respondiendo a una vieja demanda de las víctimas de abusos sexuales por parte de sacerdotes, el papa Francisco autorizó ayer la creación de un tribunal para juzgar por "abuso de poder" a los obispos que hayan encubierto a curas pederastas.

El tribunal estará a cargo de una sección de la Congregación para la Doctrina de la Fe, según explicó el portavoz de Vaticano, Federico Lombardi.

El Papa introdujo el delito de "abuso de poder episcopal", el que tuvo que ser revisado, pues si bien existía en el derecho canónico, no había mecanismos para encarar esos casos, agregó el vocero.

Las denuncias deberán ser hechas a la Congregación para los Obispos, a la Congregación para la Evangelización de los Pueblos o a la Congregación para las Iglesias Orientales, según estableció el pontífice argentino.

Se trata de una reforma importante para mostrar el compromiso de Francisco en la lucha contra la pederastia en la Iglesia, dijeron observadores. El papa Jorge Bergoglio fijó un plazo de cinco años para evaluar la eficacia del tribunal.

Francisco había creado el año pasado una comisión, formada por 17 personas de distintas nacionalidades y varios laicos, entre ellos representantes de las víctimas, para luchar contra el encubrimiento de abusos, una práctica corriente hasta hace pocos años dentro de la Iglesia Católica.

La comisión de expertos, presidida por el cardenal estadounidense Sean O'Malley, elaboró la propuesta, que fue aprobada por el Papa, quien autorizó, asimismo, los fondos necesarios para poner en marcha el tribunal.

La creación del tribunal era una medida exigida desde hace años por las asociaciones de víctimas de abusos. Éstas protestaron en los últimos meses por el nombramiento del obispo chileno Juan Barros en Osorno y del cardenal australiano George Pell, actual prefecto de la Secretaría para la Economía del Vaticano, vinculados con denuncias de encubrimiento de abusos.

El cardenal Pell fue acusado de haber tratado de comprar el silencio de una víctima que había sido abusada por un cura de su diócesis en la década del 80 y su mantenimiento al frente de las finanzas vaticanas fue cuestionado inclusive por un importante miembro de la comisión pontificia contra la pederastia.

La creación del tribunal eclesiástico fue, en general, bien recibida, aunque algunos grupos expresaron dudas o incluso cuestionamientos.

"Este evento es potencialmente significativo. Por primera vez podría haber un procedimiento claro para disciplinar a los obispos que oculten o permitan los abusos sexuales a menores", dijo Anne Barrett Doyle, de BishopAccountability.org, un grupo independiente. "Pero la ruta promete ser complicada. ¿Cómo puede el Vaticano disciplinar a quienes permiten estos actos cuando su propia cúpula está ocupada por ellos?", dijo.

"Mientras los curas que cometieron o encubrieron crímenes sexuales sean juzgados por otros curas, nada cambiará, lamentó, por su parte, la asociación estadounidense de víctimas SNAP en un comunicado.

En febrero último, Francisco instó en una carta solemne a los obispos de todo el mundo -cerca de 5.000- a no encubrir por ningún motivo casos de abuso sexual de menores, un fenómeno que afecta en diferentes grados a la Iglesia de todos los continentes.

El tema de los abusos sexuales a menores cometidos por décadas por curas es el más delicado y complejo para la jerarquía católica, acusada de haber encubierto durante largo tiempo a curas pederastas, en particular transfiriéndolos de sus cargos y desoyendo o minimizando las quejas de las víctimas.

En los últimos veinte años fueron denunciados miles de casos de abusos sexuales a niños y adolescentes por parte de curas, en particular en Irlanda y en Estados Unidos, en general cometidos entre los años 1960 y 1990.

Agencias AFP, Reuters,


ANSA y DPA

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