14 de septiembre 2016 - 00:09

Franquicias sustentables, otro modelo de negocios

RSE - A la hora de franquiciar, las empresas que cuentan con políticas de Responsabilidad Social Empresaria trasladan sus prácticas a los licenciatarios. Se convive con una delgada línea entre la obligación y las sugerencias. Tres casos testigo.

Franquicias sustentables, otro modelo de negocios
 Uno de los ejes principales del modelo de franquicias es la transmisión del know how de la marca y a la hora de franquiciar, las empresas con políticas de RSE alineadas al negocio ponen como condición aplicar acciones responsables y sugieran otras para generar mayor impacto. Ambito Biz recolectó tres casos sobre esta manera de hacer negocios.

"El franquiciante es el que tiene que tener compromiso y políticas de RSE para idear proyectos y así convocar a sus franquiciados", sentencia Isabel de Elizalde, gerente general de Le Blé y coordinadora de RSE de la Asociación Argentina de Marcas y Franquicias.

Desde hace cuatro años la panadería y confitería Le Blé incursiona en el mercado de franquicias con un compromiso ecológico y de inserción laboral. Por contrato, en los 18 locales de la red se debe hacer tratamiento de residuos, contratar proveedores que vendan bolsas y servilletas recicladas. Además en la fábrica central desde donde surten con productos a los locales se trabaja con el reciclado de aceites.

Cada nuevo franquiciado recibe capacitación sobre la forma de gestionar el negocio y también charlas sobre RSE. Si bien hay partes del negocio que son obligatoriamente responsables como el tratamiento de la basura y los proveedores, hay otras en donde se ingresa en el terreno de la sugerencia. "Le recomendamos tener desperdicio cero", explica Elizalde y advierte que cada local hace el vínculo con los comedores para donar lo que queda del día. También sugieren la contratación de jóvenes en situación de vulnerabilidad que capacitan desde la casa central junto a fundaciones.

Ante la pregunta sobre la recepción de las políticas que sugieren, la ejecutiva se sincera al decir que "está el que tiene mucha cultura social y hay otros que no les importa nada". Por ello insiste que "la marca es la que tiene que motivar e incentivar".

Hace cinco años Rodrigo Dos Santos y Nicolás Grichener crearon Infopan que presenta un soporte publicitario ecológico en bolsas de papel con impacto social y ambiental. El proyecto consiste en sustituir las bolsas de plástico de las panaderías regalando bolsas de papel FSC (papel que viene de bosques replantados) y en contrapartida les pide a los comercios donar alimentos a comedores locales. "La panadería se ahorra un costo al no comprar bolsas y al mismo tiempo se convierte en un establecimiento sustentable ya que está ayudando a un comedor y está haciendo ecología", define Dos Santos.

El negocio de este emprendimiento -que ya tiene 61 franquicias- está en la venta de publicidad en la bolsa de papel. Al igual que el caso anterior, corren exigencias para el franquiciado. "Le mandamos un dossier donde se registra que está la parte sustentable con las bolsas recicladas y al mismo tiempo está la parte social con la ayuda a comedores y a Mising Children (las bolsas llevan fotos de niños perdidos). Ellos no pueden decidir no hacerlo. Eso es lo mínimo", asegura el socio fundador.

Su evaluación es positiva, afirma que el 95% de las panaderías acepta las bolsas y muchas de ellas se involucran más en la ayuda a comedores. Algo similar ocurre con los anunciantes que publicitan en las bolsas.

Helados Chungo lleva cuatro décadas en el mercado y desde sus inicios realiza tareas de ayuda social. Con la llegada del sistema de franquicias decidieron trasladar esa expertise a los nuevos locales y poner foco la generación de empleo. "Trabajamos en políticas de inclusión a través del acceso al primer empleo", describe Claudia Martínez, gerente de RRHH. La marca realiza acciones con la fundación Forge que capacita a chicos para el primer empleo y con ADEEI que ayuda a la contratación de chicos con discapacidad cognitiva. Según Martínez en varios de los 31 locales de la red trabajan chicos de ambas fundaciones.

"No es una condición excluyente pero sí los invitamos a que participen en este tipo de políticas", aclara Martínez y se muestra satisfecha con la recepción. Y recuerda que también hacen hincapié en el medio ambiente utilizando bolsas reciclables y participando del programa de reciclado de la borra de café y té. "El fin de todo esto es devolverle a la comunidad un poco de lo que recibimos", finaliza.

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