16 de junio 2017 - 00:00

Freno al deshielo: Trump restringirá los viajes y los negocios con Cuba

No obstante, no cerrará la embajada en La Habana ni romperá las relaciones diplomáticas restablecidas en 2015.

CAUTELA. El Gobierno de Raúl Castro no hizo comentarios ante los rumores de la decisión de Washington.
CAUTELA. El Gobierno de Raúl Castro no hizo comentarios ante los rumores de la decisión de Washington.
Washington - El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciará hoy la prohibición de las transacciones entre empresas e instituciones estadounidenses y entidades vinculadas a las Fuerzas Armadas cubanas, que controlan partes enteras del sector turístico, anticiparon desde la Casa Blanca.

En un discurso en Miami, Trump presentará su nueva política sobre Cuba para revertir parte de la apertura del expresidente Barack Obama hacia la isla de Gobierno comunista, luego de los avances diplomáticos de 2014 entre los dos antiguos enemigos de la Guerra Fría.

Trump asumirá una postura más dura sobre la isla, como lo prometió en su campaña presidencial, y dejará en claro que la prohibición sobre el turismo estadounidense en la isla se mantiene en vigor y su Gobierno reforzará la aplicación de normas de viaje bajo categorías autorizadas, de acuerdo con funcionarios que pidieron el anonimato. Los nuevos límites sobre los acuerdos de negocios estadounidenses apuntarán al Grupo de Administración Empresarial SA (GAESA), una compañía militar con amplia participación en los negocios en Cuba, incluido el sector hotelero, anticiparon.

Sin embargo, no estaba claro si las nuevas reglas prohibirán a los visitantes estadounidenses gastar dinero en hoteles estatales y restoranes. Por lo pronto, los detalles dependerán de las regulaciones que serán redactadas en los próximos meses por el Departamento de Comercio y el del Tesoro, que tendrán la tarea de convertir el memorando en política.

Pero incluso mientras modera la distensión creada por Obama con Cuba, Trump no cerraría las embajadas ni rompería las relaciones diplomáticas restablecidas en 2015 tras más de cinco décadas de hostilidades, según los funcionarios. Tampoco revertiría otros cambios tangibles realizados por su antecesor demócrata, incluida la reanudación de vuelos comerciales directos entre Cuba y Estados Unidos, aunque su política más restrictiva seguramente enfriará los nuevos lazos económicos en general.

"Va a ser un anuncio que va a beneficiar a los Estados Unidos y al pueblo norteamericano y al pueblo de Cuba", manifestó en Miami Carlos Díaz-Rosillo, asesor cubanoamericano de Trump y director de política y coordinación de la Casa Blanca. "No quiero dar más detalles porque el presidente viene precisamente para dar ese anuncio y no me corresponde decir lo que él va a decir en menos de 24 horas", indicó al margen de la Conferencia para la Prosperidad y la Seguridad en Centroamérica que se celebra hasta el viernes en Miami.

En los últimos días, legisladores, empresas, analistas políticos y económicos, así como organizaciones de defensa de los derechos humanos como Amnistía Internacional y Human Rights Watch lo instaron a no dar marcha atrás en el acercamiento a Cuba.

Tras haber apoyado el deshielo cuando era sólo un aspirante a la nominación del Partido Republicano, en la recta final de la campaña para las elecciones presidenciales de noviembre pasado, Trump abrió la puerta a revertir la política de Obama.

Su secretario de Estado, Rex Tillerson, manifestó esta semana en el Senado que la administración Trump cree que hay que presionar más al Gobierno cubano para que avance en materia de derechos humanos, ya que la política de Obama no ha tenido resultados en ello, y apuntó a la necesidad de asegurar que el acercamiento no está financiando al Ejecutivo de Raúl Castro.

Agencias Reuters, AFP y ANSA

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