16 de marzo 2011 - 00:00

Fuga nuclear y bursátil

Fuga nuclear y bursátil
A lo que el lunes conceptuamos de «baja habitual» en lo que se había visto en los diversos índices de los mercados, para lo hecho ayer hay que otorgarle el cambio de graduación. Que se vio patentizado no solamente por caídas más notorias en precios sino, en especial por lo sucedido aquí, por un desbande que se produjo en la oferta. Perdiendo toda actitud tácitamente disciplinada, procurando llevar todo hacia un «embudo» y racionando posiciones, se vio a ciertas carteras saltar la valla y generar cantidad de ventas que -en la imagen global del día- se ajustó al perfil de la «corrida» inocultable.

Más se fue haciendo dramático el proceso en Japón, también surgiendo las primeras estimaciones sobre el daño que puede acarrear a la economía mundial, más se fueron dilatando los orificios de salida. Así, se vio en Europa un conjunto de bajas más drásticas -siendo eje Alemania, con más del 3%-, en tanto el Dow Jones resultó bastante controlado y decreciendo el 1,15%, mientras el mejor nivel de resistencia volvió a ser el Bovespa: apenas el 0,2%.

En el ámbito local, todos los indicadores resultaron sumamente depresivos. Con caída del Merval en zona de un 3%, casi a punto de perforar el piso de 3.200 con su mínimo del día. Y un cierre de 3.263 puntos, desde un cierre previo de 3.357 unidades.

Solamente 6 títulos con alzas, contra una amplia cantidad -77 papeles- que acusaron rebajas. Panel de líderes con el máximo en Transener, el 5,6% de merma, nutrido grupo con más del 4% (incluida la plaza clave del G. Galicia, con el 4,2%). El ingrediente fundamental del ritmo negociado, totalizó $ 105 millones efectivos en acciones. Para dar un salto en largo respecto de promedios que trataban de no trasvasar los $ 40 millones. Por una parte, el desorden que se creó con semejante avanzada vendedora, y, por otro, la aceleración del mercado en procura de hallar su verdadero nivel, dando salida fluida a la presión contenida. Mundo convulsionado, sufrimiento general, que ya ha formado una brecha y corrección forzosa, adecuada al escenario que se vive. La Bolsa, ardiendo.

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