De pronto, la paridad de género se volvió obsesión del Congreso. En la misma jornada del paro nacional de mujeres convocado por el colectivo #NIUNAMENOS, en el Palacio Legislativo el Senado sancionó un proyecto para el reparto equitativo de candidaturas, mientras que Diputados también sesionaba para aprobar la reforma electoral, con paridad de género también incluida.
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En el Senado, en una sesión que comenzó a las 14, se logró con 54 votos positivos y 2 negativos, la sanción de un proyecto de ley que establece la igualdad de género en la conformación de las listas legislativas nacionales y de autoridades de los partidos políticos. Es decir, amplía al 50% la representación de la mujer en los cargos nacionales electivos y partidarios.
La presidenta de la Comisión de Banca de la Mujer, Marina Riofrío, fue la primera oradora y dijo: "En Argentina los partidos políticos se nutren del trabajo de las mujeres y cuesta muchísimo visibilizar ese trabajo". "Estoy segura de que si no hubiera sido por la ley de cupo, hoy estaríamos mucho más atrás de lo que estamos", continuó. A su turno, el senador Alfredo Luenzo sostuvo: "Es increíble que estemos a esta altura de la historia discutiendo cuestiones para que la mujer pueda tener paridad".
En disonancia, el senador Ernesto Martínez, señaló: "No me parece correcto que marchen las mujeres adelante y los hombres atrás, mejor en la calle codo a codo". Ya en el cierre de las exposiciones, el senador Marcelo Fuentes dijo: "Espero que la Argentina pueda sobreponerse a esta cuestión y reivindicar la paridad de género".
Según el proyecto, la paridad de género es justificada por la presencia demográfica equilibrada de mujeres y hombres y cumple con el principio de igualdad de trato y oportunidades establecido en la Constitución.
En Diputados estaba previsto votar en la madrugada el texto que fija la obligatoriedad de intercalar candidatos de ambos sexos en las listas de legisladores nacionales. A su vez, introduce la igualdad de género a nivel partidario, aunque en este caso no será obligatorio intercalar postulantes, sino que las listas deberán completarse con un 50% de representantes de cada sexo.
De acuerdo con lo establecido por la Constitución Nacional y por los reglamentos de ambas cámaras, el primer cuerpo que aprueba una norma se convierte en cámara iniciadora y, luego, ese tema debe ser tratado en la otra cámara, la revisora, de forma tal de darle continuidad al tratamiento remitido desde el cuerpo que primero sometió a votación ese tema.
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