• LA LLEGADA DE MIGUEL ETCHEVEHERE A AGRICULTURA RESULTABA PREVISIBLE Mauricio Macri transita un difícil equilibrio con el radicalismo por su reforma del Gabinete. Anoche se afirmaba que por unos días no habrá mas cambios.
Miguel Etchevehere y Mario Negri.
El gobierno mantenía ayer en estricto secreto la posibilidad de nuevos cambios en el gabinete nacional, aunque Marcos Peña no pudo ocultar ayer que habrá que esperar nuevas caras al menos a nivel de secretarías. El gobierno inmediatamente entró en un tembladeral típico que se calmará recién cuando se conozcan todos los cambios.
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Tras la salida de Jorge Lemus de Salud, Peña informó ayer que el presidente de la Sociedad Rural, Luis Miguel Etchevehere, sería el nuevo ministro de Agroindustria en lugar del radical Ricardo Buryaile a quien se lo envía como embajador ante la Unión Europea, destino clásico para exfuncionarios.
Con la decisión de ayer Macri modifica drásticamente la relación de fuerzas dentro del gabinete con el radicalismo, un efecto poselectoral que tendrá consecuencias inmediatas no en el armado del gobierno, pero si en la elección del nuevo presidente del Comité Nacional de la UCR que debe hacerse en diciembre.
Los cambios políticos en el gabinete arrancó en realidad con la salida de José Cano del Plan Belgrano, aunque en ese caso se nombró a otro radical, el correntino Carlos Vignolo.
Hubo otra escala también por cuestiones de ubicación en las listas con la salida de Julio Martínez de Defensa que se fue a competir por la senaduría en La Rioja logrando uno de los mayores éxitos para Cambiemos al derrotar allí a Carlos Menem. En su lugar asumió otro radical, Oscar Aguad que venía del área de Comunicaciones.
Hasta allí el equilibrio se mantuvo y los cambios a tener en cuenta pasaban más por el cambio de posiciones de los radicales dentro del núcleo íntimo de Macri donde el cordobés Mario Negri ganaba espacio, Ernesto Sanz se desdibujaba y el formoseño Luis Naidenoff aparecía como candidato para la pelea pendiente por la conducción del Comité Nacional, un cuerpo que perdió esencia política durante la gestión del santafesino José Corral.
En las últimas 48 horas ese equilibrio comenzó a romperse y a crujir también la interna en el radicalismo en momentos en que la pelea en la Capital Federal entre el ahora visible Enrique Nosiglia y los Radicales en Cambiemos se hace evidente y los hombres fuertes de Macri en la UCR deben enfrentar la puja grande por el Comité Nacional.
La salida de Lemus vino con su reemplazo por Adolfo Rubinstein, hasta ahora viceministro de Salud y con un pedigree radical que quizas deba renovarse. Ayer Macri dio otro paso dentro del conflicto al desplazar a Buryaile, radical más puro y poner en su lugar al jefe de la Sociedad Rural.
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