Gabriela Michetti y Mauricio Macri le sonríen a una niña, ayer en campaña, durante la inauguración de un Centro de Información Ambiental en el barrio porteño de Villa Soldati.
Gabriela Michetti se entregó ayer a dar explicaciones sobre su relación con Mauricio Macri, a partir de un escucha indiscreto que reportó la queja del jefe porteño, diciendo que ella se cree la madre Teresa de Calcuta. Para Macri, hubo una confusión porque él tiene «una papa en la boca», pero Michetti admitió estar disgustada con cuestiones de campaña.
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La llamaban «la reina» en el gabinete de la Ciudad, con la ironía que carga el mote, pero ayer reconoció, graciosa ante las cámaras de TV, que «ahora todos en la campaña me dicen Teresa».
Ese interés por desandar una discusión más con Macri, durante la mañana y la tarde, ratificó el clima que impera en la campaña PRO, con tropa no lo suficientemente animada, con rencillas internas y con el humor de una candidata estrella que siempre resistió esa postulación, y parece ahora no poder ocultar el disgusto. Para más, la disputa entre los publicistas terminó dividiendo en tres a los equipos. Ramiro Agulla, que lleva la difusión de Unión-PRO en la provincia de Buenos Aires y que había pasado un presupuesto que al equipo porteño le pareció elevado, finalmente filmará los avisos proselitistas para la TV. Es el preferido por el asesor ecuatoriano Jaime Durán Barba, quien sin embargo reniega de Ernesto Savaglio, quien también tendrá participación, pero en la gráfica. Savaglio se ocupa de la difusión de los actos de Gobierno en los sostenes publicitarios de la Ciudad, y eso parecía un impedimento para que al mismo tiempo hiciera las tareas de propaganda. Pero no conformó al equipo que anima la recolección de votos para PRO, una propuesta de otro especialista, Federico Helman, lo que hizo dejar de lado los prejuicios y aceptar al creativo del oficialismo porteño. Por eso, Agulla hará «de onda», según dicen los mandatarios de la campaña Michetti, la grabación para TV, mientras que los afiches que se desplegarán a partir de este fin de semana corren por cuenta de Savaglio, y la folletería que se reparte en subtes y en recorridas barriales la hace Helman.
Hasta ahora, Macri no participa de las decisiones en ese sentido, labor que ha delegado en Horacio Rodríguez Larreta, su jefe de Gabinete. A la vez, el hecho de la renuncia de Michetti a la vicejefatura parece mantener a la dupla más distante que lo de costumbre, al punto de discutir ante el público en actos cuestiones domésticas.
Pero son varios los asuntos que habrían hecho reaccionar a Macri ante la queja de la candidata. Una, la que dio Michetti, quien dijo que le contaba al jefe porteño que un legislador de la oposición (Marcelo Meis, referente de Ricardo López Murphy) estaría propalando su denuncia acerca de la supuesta infracción a la ley electoral en la que estaría incurriendo Michetti. Otra es que Michetti se enojó porque Macri habría prohibido al primer candidato a legislador porteño, Fernando De Andreis -ayer escrachado por Aníbal Ibarra (ver pág. 15)- participar de un debate con otros postulantes en la Legislatura porteña, lo que provocó las críticas de la oposición y a la vez las de Michetti contra Macri. Según la ex funcionaria, Macri, en un aparte con el funcionario-candidato Helio Rebot, le dijo: «Explicale a Gabriela que ya no es la madre Teresa de Calcuta» para los medios, en el sentido de que la atacarían los rivales electorales todo lo que puedan, sin consideración.
Foto armónica
Finalmente, Macri y Michetti se fotografiaron ayer en armonía en actos oficiales. La candidata repitió ante las cámaras que «Macri tiene razón cuando me dice que ya no soy la madre Teresa de Calcuta» y que «de ninguna manera tuve un enojo con Mauricio, sucede que cuando yo me pongo mal por alguna mentira o chicana, Mauricio me dice que ya ni los medios, ni los otros dirigentes políticos me siguen considerando la madre Teresa de Calcuta».
Así admitió no estar pasando por un buen momento en campaña. «Y por lo general le hablo de esas cosas a él con mucha carga emocional, como soy yo, y es ahí cuando Mauricio me dice: 'Olvidate que los medios y los políticos ya no consideran que sos la Madre'», reforzó la candidata.
Por su parte, Macri forzó la ironía y dijo que «en realidad, yo pensé que ella se llamaba Marta Gabriela Teresa, pero ahora me entró la duda», y aclaró que «alguien creyó escuchar algo que no escuchaba en realidad, pasa también que yo reconozco que tengo una papa en la boca cuando hablo, pero la verdad es que esta vez se equivocaron».
La dupla inauguró ayer un centro de monitoreo de la calidad ambiental, que funcionará en el parque Indoamericano, en el barrio de Villa Soldati.
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