- ámbito
- Edición Impresa
Ganadores y perdedores del nuevo superdólar
Janet Yellen
No hay duda que entre los grandes perdedores de una guerra de divisas, y sobre todo de una suba de tasas por parte de la Fed, se destacan los países emergentes (además de las exportadoras norteamericanas). Es que los grandes inversores internacionales van tras los altos retornos y si el dólar mejora su rendimiento por la suba de tasas incitaría a estos capitales a vender posiciones en moneda local en emergentes para comprar dólares. Algo parecido ocurrió en la crisis cambiaria de los llamados tigres asiáticos en 1997/98, que terminó afectando a Japón y a EE.UU. Al respecto vale destacar que aquellos emergentes con endeudamiento en monedas fuertes están en posición más débil para lo que viene. Estos emergentes, que han venido financiando su elevado endeudamiento en monedas extranjeras, principalmente en dólares, experimentan ahora un incremento de sus deudas debido a la devaluación de sus monedas frente al billete verde. Si bien países como México, Brasil o incluso Turquía ostentan importantes stocks de reservas internacionales (poder de fuego para enfrentar corridas), el nivel de deudas de emergentes no es un tema menor, ya que asciende a u$s 10 billones, de los cuales un 75% está nominado en dólares, o sea, se trata de una exposición de u$s 7,5 billones.
Pero como en toda guerra de divisas, hay también ganadores encubiertos como los que aparentemente más pierden, que son los que más devalúan sus monedas. Sin embargo, el hecho de que algunos bancos centrales aprovechen la fortaleza del dólar para devaluar sus monedas artificialmente puede terminar generando más inflación y caída en los salarios reales, llegando a una situación económica peor. Además, si todos aprovechan para devaluar en pos de ganar competitividad, en realidad pueden terminar perjudicando al sector exportador. Es que ante la beligerancia cambiaria mundial, las empresas exportadoras verán una mayor inestabilidad de los tipos de cambio y con ello un aumento de los costos de cobertura contra las fluctuaciones de las divisas. Los expertos recuerdan que en el pasado esto terminó en que las exportadoras se enfocaron más en la producción nacional en lugar de aumentar sus embarques al exterior, lo que al final hizo que las economías, inconscientemente, se cerraron más al comercio debido a la incertidumbre cambiaria.


Dejá tu comentario