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Todas las cotizantes, sin importar su tamaño o bursatilidad, merecen el mismo tratamiento en esta columna, dependiendo sólo de cuestiones de espacio físico o temporales su eventual exclusión o inclusión. Como mencionamos al comentar su semestre, lo que sucede con REGUE (hoy la cotizante de menor capitalización, la última vez que marcó precio fue el 3/12/15) más allá de sus características intrínsecas es relevante en cuanto sirve de reflejo de lo que sucede en el interior del país, donde gravitan otras como Importadora y Exportadora de la Patagonia, Inversora Juramento, etc. Pasando a lo sucedido en estos primeros seis meses del contable, si bien la vemos con una merma de 5,6% en el número de ventas (229.785, mínimo en al menos 10 años), frente a lo registrado en febrero de 2017, el ingreso por venta unitaria creció 20% a $383, por debajo del 25,5% de aumento del índice general de precios (INDEC). Esto refleja una situación donde los compradores más golpeados por el estado de la economía, han dado un paso al costado, lo que ahora vemos ocurre también con su clientela de mayor poder adquisitivo. Es claro que el saldo no ha sido bueno y así vemos su ingreso por ventas creciendo menos de 15%, que descontados costos creciendo 16% le dejan un bruto de $88 millones, apenas 13% más que un año antes. Si bien en términos reales contuvo la suba de los gastos de comercialización (+18%) la disparada de los administrativos (+29%) le significaron un saldo operativo de $16 millones, 11% menos que en 2016. Luego a pesar de un mejor control de la carga financiera (+14%), la vemos arribando a un "pre tax" 18% inferior al de doce meses antes. Finalmente, la mordida del fisco la deja con un neto de $7.626.080, esto es 16% menos que lo que obtenía un año antes.
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