Germina Urtubey: menú post-K y libreto de un PJ territorial

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El salteño redefinió su estrategia y ahora apunta a consolidar un bloque con gobernadores y con intendentes alejado del PJ formal y del FpV. Tono más crítico hacia Macri y distancia con Massa.

Un tono más alto contra la política de Mauricio Macri, una foto "casi de despedida" con el PJ de la calle Matheu y una ardiente agenda "de rosca" en los últimos 10 días. Juan Manuel Urtubey dejó atrás la hibernación política y salió, luego de una temporada de silencio, a caminar la tesis de la tercera posición peronista, un lugar que -imagina el salteño- existe entre el planeta K y el pejotismo que preside José Luis Gioja.

En pocos días, Urtubey se vio con Domingo Peppo y Rosana Bertone, gobernadores de Chaco y Tierra del Fuego, respectivamente. Hoy se verá con el entrerriano Gustavo Bordet y a principios de septiembre aterrizará en La Rioja para un encuentro con Sergio Casas. Todos gobernadores peronistas que aparecen unidos por un hilo: son "nuevos", asumieron en diciembre, despegaron de Cristina de Kirchner y tienen, por urgencias y perfil, un vínculo fluido con la Casa Rosada. Son, o quieren ser, críticos pero no feroces.

El lunes Urtubey salió del menú PJ clásico y vistió a Hugo Passalacqua, gobernador misionero de origen UCR que al igual que Maurice Closs -diputado que rompió con el bloque FpV- apuesta al modelo del partido provincial silvestre y flexible. Una "emepenización" versión Misiones.

Intenso, Urtubey tendrá esta noche otra juntada política: recibirá, en la casa de Salta en Capital Federal, al bloque de diputados del Bloque Justicialista (BJ) que preside Oscar Romero, de SMATA, y que amontona a bonaerenses como Diego Bossio y Alberto Roberti, al salteño Pablo Kosiner, los delegados legislativos del pampeano Carlos Verna y, en un paquete de casi una docena y media de diputados, al chaqueño Gustavo Martínez, socio de Peppo en la sorda batalla entre el gobernador y su antecesor Jorge "Coqui" Capitanich. Dos senadores, Rodolfo Urtubey, su hermano, y Dalmacio Mera, catamarqueño y primo, tienen butacas reservadas y hay una tercera lista para Omar Perotti, el peronista de Santa Fe.

Delay

Urtubey intenta, con algún delay, germinar sobre un proceso en el que vienen trabajando otros. Por un lado, intendentes del PJ bonaerense como Gabriel Katopodis (San Martín), Martín Insaurralde (Lomas), Mariano Cascallares (Brown) y, entre otros, Eduardo "Bali" Bucca (Bolívar). Los dos últimos viajaron a Salta para verse con el gobernador con un menú puntual: anudar y darle volumen al peronismo territorial, los gobernadores y alcaldes que tienen responsabilidad de gestión. Una mesa más grande, donde también estaba Juan Zabaleta (Hurlingham) cenó con Peppo en un restorán porteño y la semana pasada hizo lo mismo con Alberto Rodríguez Saá, gobernador de San Luis.

Peppo, por su lado, quiere capitanear un esquema de gobernadores y sumó al entrerriano Bordet y al riojano Casas a la aventura. El club de los caciques provinciales y los alcaldes bonaerenses se enfrascó, ahora, en armar una juntada entre piezas sueltas. La idea está madurando.

Tránsito

Urtubey transitó estos meses en zona gris. Primero jugó a presidir el PJ, luego validó con reservas la jefatura de Gioja y más tarde dejó de participar en las reuniones. Reapareció la semana pasada con un objetivo: defender el sistema del voto electrónico y, si el PJ salía a rechazar la reforma -como se anticipaba- pegaría el portazo al PJ de Gioja y Daniel Scioli. Además de post-K, Urtubey pretende sacarse de encima al "peronismo del pasado". Coincide en el relato con buena parte de los gobernadores y los alcaldes del conurbano que, en general, gambetearon formar parte del consejo que comanda Gioja.

Asoma, en el radar, un actor clave: Sergio Uñac, gobernador de San Juan, exvice y actual heredero de Gioja, de relación estrecha con los gobernadores y teléfono rojo con Mauricio Macri y Rogelio Frigerio. A Uñac lo tientan para desprenderse de Gioja, pero el gobernador es cauto. Su dead line, dicen en Casa Rosada, es la elección de 2017 en la que se da por hecho que Gioja buscará una senaduría.

En medio de ese enjambre, Urtubey -que salió el fin de semana a cuestionar el modo en que la Casa Rosada aplicó el tarifazo de servicios- manda a decir que se mueve en una órbita diferente a Sergio Massa, advertencia que tiene un fin básico: que no lo anoten en la cuenta del tigrense. El mismo esfuerzo, a veces sin éxito, hacen los intendentes que toman distancia de Cristina y del PRO y terminan, dominados por las leyes de la física, pegados a Massa.

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