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Gobernadores exigen mesura a los gremios
Jorge Sapag
Cercados por piquetes y protestas, los mandatarios de Neuquén, Jorge Sapag, y de La Pampa, Oscar Jorge, insistieron en remarcar que los presupuestos de sus distritos no admiten nuevos aumentos para los salarios para lo que resta del año, al tiempo que endurecieron sus críticas para los cortes de ruta como modalidad de protesta.
En paralelo, la ebullición sindical se acelera también en Buenos Aires y en Córdoba. Mientras el Gobierno de Daniel Scioli anticipa la presión de los docentes y estatales bonaerenses, que ratificaron paros y una escalada de protestas para la semana que viene, gremios cordobeses continúan hoy con las manifestaciones programadas contra el ajuste previsional que implementa el gobernador José Manuel de la Sota para reducir el elevado déficit de la Caja de Jubilaciones de la provincia.
A pesar de las reuniones del Gobierno neuquino con los gremios y las advertencias del propio Sapag, quien semanas atrás dijo que no cuenta con posibilidades de dar aumentos y acusó de «golpistas» a los manifestantes que cortan rutas, los trabajadores afiliados en ATE decidieron sostener las protestas programadas.
Presión
La megaprotesta iniciada ayer -que continúa hoy-, con cortes sobre las rutas de la provincia en reclamo de un incremento salarial, hizo que Sapag vuelva a remarcar que «simplemente es imposible» atender las demandas. «No me van a torcer el brazo, no puedo ser tan irresponsable de dar un aumento como el que piden si no contamos con los recursos para hacer frente a esas erogaciones», señaló el gobernador, al tiempo que instó a los dirigentes sindicales a optar por buscar «acuerdos a través del diálogo» y no con piquetes en las rutas «porque esa no es la salida».
En paralelo, el pampeano Jorge afirmó que le da «vergüenza ajena» la modalidad de la protesta de los estatales que cortaron rutas, calles y bloquearon el acceso a La Terminal en el reclamo por un aumento salarial. «Rozan el delito las medidas que están tomando. Es un delito. Lo sorprendente es que son servidores públicos», apuntó.
«No creo que a los pampeanos les caiga bien esta forma. Esto no es diálogo. Llamo a los secretarios generales de los gremios a la reflexión», afirmó e insistió en que el presupuesto lo limita y no puede otorgar más del aumento del 24% anual.
En Buenos Aires, la presión de los gremios sigue sumando adeptos. Ayer, luego del anuncio de los estatales de ATE, la CTA que responde a nivel nacional a Pablo Micheli resolvió sumarse al paro y movilización previsto para el 2 de octubre por «mejoras salariales» y contra «el autismo del Gobierno». La protesta se agrega a las manifestaciones que los docentes organizan para la semana próxima a fin de pedir la apertura de paritarias. La FEB convocó a una movilización a la Casa de la Provincia en Capital Federal para el próximo 3 de octubre, a la que se sumó también Suteba.
El conflicto en Córdoba, por caso, también crece y se enmarca en un plan de lucha para solicitar la derogación de la ley provincial que modifica el cronograma de aumentos que los jubilados deberían percibir en forma simultánea con los trabajadores activos. La dirigencia de estatales definió una serie de protestas, a las que se sumaron además gremios de docentes. Entre las principales acciones, el 1 de octubre habrá movilizaciones en los departamentos San Justo, Río Segundo y Río Primero, con epicentro en la ciudad de San Francisco.


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