28 de marzo 2012 - 00:00

Gobierno cede a la oposición el control de reforma al Código Penal

Festejos ayer en el Museo del Bicentenario: Ricardo Lorenzetti y Elena Highton de Nolasco le entregan a Cristina de Kirchner, bajo la mirada de Julio Alak, el anteproyecto de reforma al Código Civil.
Festejos ayer en el Museo del Bicentenario: Ricardo Lorenzetti y Elena Highton de Nolasco le entregan a Cristina de Kirchner, bajo la mirada de Julio Alak, el anteproyecto de reforma al Código Civil.
Cristina de Kirchner anunció ayer que en 30 días enviará al Congreso el proyecto de ley de unificación de los códigos Civil y Comercial. Lo hizo en un acto en el Museo del Bicentenario después de haber recibido de manos de Ricardo Lorenzetti el anteproyecto que elaboró la comisión especial que integraron también Elena Highton de Nolasco y la jurista Aída Kemelmajer de Carlucci. El proyecto de ley que enviará al Congreso incluye la creación de una comisión bicameral para debatir la unificación de códigos. Otras recomendaciones no estarán en el proyecto, como el pedido que hizo ayer a senadores y diputados para que voten la nueva codificación antes de fin de año. Cristina de Kirchner confirmó también que se convocó a una comisión con mayoría opositora para que redacte el anteproyecto del nuevo Código Penal, una tarea que ya está capitaneando Eugenio Zaffaroni y a la que la UCR, el PRO y el socialismo ya se comprometieron. Habrá también, según el anuncio presidencial de ayer, un nuevo código contencioso administrativo, en este caso parte de una estrategia de reforma legal para aislar al Estado de la industria del juicio.

La reforma al Código Civil, como se adelantó, incluirá modificaciones en:

  • Divorcio, donde bastará la voluntad de uno solo de los cónyuges, sin necesidad de que exista mutuo acuerdo, para concretar la separación.

  • Se incorpora la posibilidad de firmar contratos prenupciales.

  • El nuevo código contemplará las uniones de convivencia entre dos personas con el fin de proteger el bienestar de una de ellas.

  • Se permitirá conformar una sociedad comercial de «un solo socio» y se incorporará la figura de leasing.

  • Se contempla el tratamiento de las distintas variantes de fertilización asistida, así como el alquiler de vientre o maternidad sustituta.

    También se explicó ayer que habrá un nuevo tratamiento para los embriones no utilizados y la inclusión de otros derechos de la era moderna, como a la protección de imagen, a ser informado de los tratamientos médicos, además del reconocimiento de derechos de propiedad a los pueblos originarios.

    «Este anteproyecto tiene una extensa tradición humanista. Hemos respetado las decisiones soberanas del Congreso en materia legislativa», arrancó ayer Lorenzetti en el inicio del acto. Desgranó el presidente de la Corte Suprema luego las áreas que se modificarán en el nuevo código, como el caso de la adopción: que «muchas familias tengan que recurrir a procedimientos irregulares no es bueno, debe ser más simple sin perder los controles», dijo Lorenzetti.

    «Hay que abandonar las posiciones dogmáticas», dijo ayer la Presidente. Aclaró después que el tratamiento en el Congreso «no se hará a libro cerrado, como ocurrió en el siglo XIX a instancias de Bartolomé Mitre. Este método no será impulsado por nosotros. Estamos ante un acto a partir del cual hay que adoptar métodos distintos».

    En lugar de concentrarse en la reforma al matrimonio y al divorcio, como hizo en el Congreso cuando anunció el 1 de marzo pasado el envío de la unificación de los códigos, esta vez eligió aclarar que no se trata de instaurar el divorcio exprés, pero puso la lupa sobre el tratamiento de los menores, quizá por el eco del asesinato en el country de San Vicente: «Que los jueces escuchen a los niños en todas las cuestiones del derecho de familia», pidió.

    A partir de ahora la Casa Rosada cumplirá su función de colegisladora por un plazo de 30 días y partir de ese momento el proyecto ingresará al Congreso, donde se elegirá la técnica para armar el debate.
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