- ámbito
- Edición Impresa
Gobierno conserva las retenciones por ley con más votos que la 125
Julio Cobos presidió la sesión, y tras la prórroga de las facultades delegadas, con 138 votos a favor del kirchnerismo, abandonó el recinto. Este año no hubo desempate.
¿Cómo se explica entonces que el kirchnerismo, después de la derrota electoral de junio -motivada en gran parte por su combate con el campo- haya logrado impedir la dispersión a fuerza de imponer esta vez las retenciones? Los tres aliados que el año pasado votaron contra la Resolución 125, los fueguinos del ARI, María Díaz y José Martínez, más el neuquino Horacio Lores y la chaqueña Elena Corregido esta vez apoyaron a la bancada oficialista del Frente para la Victoria. Esos apoyos compensaron las ausencias de las kirchneristas Haidé Giri (Córdoba) y Elida Vigo (Misiones), ambas con parte de enfermas. Pese a todo, y en un conmovedor acto de altruismo oficialista, Giri se ofreció a ir a votar por el Gobierno pese a estar recién operada.
Votación
La UCR, el socialismo, la Coalición Cívica y los peronistas disidentes -incluidos los santafesinos Carlos Reutemann y Roxana Latorre- reunieron sólo 30 votos en contra del proyecto de prórroga de facultades delegadas que ayer se convirtió en ley. Afuera del Parlamento, sobre la avenida Entre Ríos, un grupo de productores rurales derribó las vallas policiales y se enfrentó cuerpo a cuerpo con la Policía. Bastonazos y gas pimienta impidieron que los manifestantes, movilizados por Alfredo de Angeli, ingresaran al Senado para repudiar a los legisladores.
La votación se produjo a las 19:48, tras unas siete horas de intensas discusiones, y el jefe de la bancada oficialista, Miguel Pichetto, fue el encargado de cerrar el debate. «¿Qué discutíamos el año pasado con la Resolución 125? El porcentaje de las retenciones. Hoy quiero sacarle toda situación dramática y construir un ejercicio de responsabilidad. La prórroga de las facultades es un instrumento que fue parte de los gobiernos anteriores y ahora lo convierten en algo perverso, pero cuando estaban en cabeza de otros presidentes servían como un instrumento de gobernabilidad», fue el paralelismo final de Pichetto en relación con la épica votación del año pasado que Cobos desempató contra la Casa Rosada. Luego de la derrota de la oposición, el vicepresidente abandonó el sitial de la presidencia del Senado y dejó al peronista José Pampuro, presidente provisional de la Cámara alta, comandando la sesión.
Este año, la Mesa de Enlace equivocó su estrategia y compró la doctrina de la Casa Rosada sobre maniobras desestabilizadoras arraigadas en la protesta agraria. Así, Eduardo Buzzi (Federación Agraria), Mario Llambías (Confederaciones Rurales), Carlos Garetto (Coninagro) y Hugo Biolcati (Sociedad Rural) delegaron la protesta en los legisladores nacionales y diluyeron la presión de la opinión pública que al año pasado había concentrado unas 200.000 mil personas en Palermo, horas antes de la votación de la Resolución 125. El compromiso de Cristina de Kirchner ante la gobernadora fueguina Fabiana Ríos, de convertir el ley el proyecto de promoción de productos electrónicos en Tierra del Fuego logró además conseguir el voto de Díaz y Martínez a favor del Gobierno.
Desde temprano, radicales, socialistas, cívicos y peronistas rebeldes demostraban su falta de esperanzas en bloquear la prórroga de las facultades delegadas. El santiagueño Emilio Rached (UCR), héroe de antaño que el año pasado se rebeló contra su gobernador Gerardo Zamora y rechazó la 125, ayer caminaba cabizbajo por los pasillos del Senado. «¿Puede haber otra noche épica como la del voto no positivo?». Con una mueca de angustia, el jefe de la UCR, Gerardo Morales, anticipaba la victoria, y revancha, kirchnerista en materia de retenciones.
Creación
Con la prórroga de las facultades delegadas por un año, la presidente Kirchner no sólo conserva la potestad extraordinaria, propia del Congreso, de aplicar el artículo 755 del Código Aduanero para fijar retenciones y recaudar así unos 20 mil millones de pesos anuales en ese concepto, sino también la supervivencia de una biblioteca de más de 1.900 normas dictadas por el Poder Ejecutivo.
El miembro informante por la mayoría fue el kirchnerista santacruceño Nicolás Fernández, titular de la Comisión de Asuntos Constitucionales, quien reconoció que el Congreso «está en mora» en el estudio de esas normas, que según la última reforma constitucional debían ser revisadas a partir de 1999.
Y explicó que ahora se creará una comisión bicameral que tendrá un plazo de 240 días para revisar toda las facultades delegadas y dictaminar cuáles deben caducar. Además se prohíbe la subdelegación, lo que significa que sólo la Presidente o el jefe de Gabinete podrán dictar normas en ejercicio de las facultades delegadas. Quedan excluidos así los ministros del Poder Ejecutivo para evitar otra Resolución 125 como la de Martín Lousteau.
El vocero de la UCR en el debate fue el formoseño Luis Naidenoff, quien denunció que «el Poder Ejecutivo hizo uso y abuso de estas facultades», y sostuvo que debido a tantas prórrogas «estamos empantanados en una especie de democracia delegativa». «Los gobiernos piensan que se les da un poder absoluto, y que todo control es una traba, y por lo tanto no hay una rendición de cuentas», agregó.


Dejá tu comentario