27 de julio 2012 - 00:00

Gobierno cree que aún Atenas puede salvarse

Atenas - «¡Lo conseguiremos!». El jefe de Gobierno Antonis Samaras repite esta frase como si de una oración se tratara y apuesta por su nuevo ministro de Finanzas, Ioannis Stournaras.

El experto economista ha preparado junto con su equipo un nuevo y, según sus palabras, duro paquete de ahorro. Con ello quiere convencer a los donantes internacionales de que reconsideren las exigencias de reformas y ahorro ligadas al plan de rescate. Para mejorar las finanzas del país se actuará de nuevo en dos sectores clave: las jubilaciones y el gasto en salud.

Nadie en Grecia recibirá una pensión superior a los 2.200 euros (2.700 dólares), independientemente de durante cuánto tiempo y en qué cantidades haya contribuido durante su vida profesional.

«Injusto para los que más cobraban, justo para los que cobran menos», estimó un funcionario del Ministerio de Finanzas, que participó en las negociaciones con los inspectores de la troika formada por la Unión Europea (UE), el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI).

El país está entre la espada y la pared, y todos deben pasar por caja, afirmó el funcionario. También quien esté enfermo debe pagar más: las visitas frecuentes al médico tienen que doler en el bolsillo. Cuando los gastos médicos superen los 1.500 euros al año, el paciente deberá pagar 10 euros por cada visita. Además, en caso de hospitalización, el enfermo deberá asumir el 15 por ciento de los costos.

Un estrecho colaborador del ministro de Finanzas se mostró ayer optimista después de varias horas de conversaciones con los inspectores de la troika: «Vamos por el buen camino».

Pero las esperanzas de que se llegue pronto a un acuerdo se han visto traicionadas en varias ocasiones. Está claro que Grecia hasta ahora no ha cumplido según lo indicado las exigencias de reformas y ahorro. Atenas va con retraso porque durante la larga campaña electoral de principios de año quedaron estancados todos los planes de reformas y ahorro.

Sin embargo, del veredicto de la troika depende en definitiva de si el país recibe más miles de millones de euros o se declara en bancarrota, con consecuencias imprevisibles para Europa.

El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, ha viajado a Atenas para conversar de la crisis con Samaras. Las nuevas medidas deben generar ahorros por más de 11.500 millones de euros en los próximos dos años.

También el propio Gobierno quiere ahorrar. Según los planes actuales, los ministros y secretarios de Estado no podrán cobrar más que un simple diputado. Tampoco habrá más oficinas de lujo para los altos funcionarios y casi todos los ministerios se mudarán a edificios públicos, anunció el Gobierno.

Por el momento no se sabe si la población recibirá los nuevos recortes sin protestar, pues muchos no han acabado de digerir todavía otros grandes recortes decididos en los últimos meses. A muchos se les hace cuesta arriba por los recortes en sus ingresos de casi el 30 por ciento.

La tasa de desempleo alcanzó ya el 24 por ciento, mientras que la economía se ha contraído en los últimos tres años en más del 15 por ciento.

En las calles de Atenas, inmigrantes buscan comida en los contenedores de basura. Cientos de taxis esperan en las paradas a sus clientes, mientras los bares están prácticamente vacíos entre semana. Y los jóvenes calificados buscan trabajo en el extranjero.

«Yo me voy a finales de septiembre a Inglaterra», afirma el dentista de 34 años Dimitris Sinanis, señalando que la semana pasada tan sólo ganó 60 euros. «La gente ya no acude al dentista, porque ya no tiene dinero».

Los sindicatos y los partidos opositores anunciaron que lucharán contra esta política de austeridad.

Agencia DPA

Dejá tu comentario