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Gobierno negocia con bancos lanzar bono para afrontar déficit
• QUIERE EMITIR UN TÍTULO EN PESOS A TASA DE INTERÉS VARIABLE Y A CASI DOS AÑOS DE PLAZO EN EL MERCADO LOCAL
Alejandro Vanoli
Los ejecutivos de las entidades querían inicialmente que la colocación se hiciera en títulos dollar linked, para atenuar el riesgo cambiario y poder aprovechar una eventual devaluación del próximo Gobierno. "A nosotros sólo nos sirve que el título sea 'dollar linked'. Una buena opción sería reabrir el Bonad 2018 (AM18) que ya emitieron el año pasado", comentó el gerente financiero de uno de los grandes bancos locales. Los funcionarios oficiales, en cambio, pretendían que la emisión se realizara con bonos atados a la tasa Badlar privada, que hoy se ubica cercana al 21% anual. En el mercado especulaban con que, finalmente, se alcanzara una solución salomónica: un título atado a la tasa de interés de las Lebac a 90 días, que hoy se ubica por encima del 26% anual, y que resultaría relativamente atractivo para las entidades financieras en un contexto de bajos rendimientos en moneda local.
El plazo previsto en un principio era de 21 meses (enero de 2017), si bien en el mercado ahora sostienen que podría ser de "uno o dos años". El monto a emitir podría superar los $ 5.000 millones. Y buscará sortear las dos grandes limitaciones que hoy tiene el Gobierno para hacerse de financiamiento a través del Central: la primera es la economía real, porque cada vez que pide asistencia al organismo de Alejandro Vanoli termina aumentando la cantidad de pesos en el sistema financiero y se incrementa la presión sobre los precios y el dólar; la segunda es la Carta Orgánica del BCRA, que establece topes a los adelantos transitorios que se pueden girar al Tesoro y que ya están al borde de ser superados.
Con emisiones de títulos que finalmente toman los bancos privados, el Gobierno se financia con dinero que ya está en la economía y por eso logra que el impacto monetario sea neutro. En el sector bancario consideran que, con estas iniciativas, el ministro de Economía, Axel Kicillof, y el presidente del Central, Alejandro Vanoli, revelan haber reconocido después de años que la emisión monetaria es el problema que está detrás de las subas de precios y del dólar. Con todo, la operación será sólo una gota de agua para la sed de pesos que siente el Poder Ejecutivo. Su déficit financiero real superó los $ 200.000 millones durante el último año y representó, de este modo, casi cinco puntos del Producto Bruto Interno (PBI) argentino. El agujero fue saldado parcialmente (a menos de $ 100.000 millones) con los "ingresos corrientes" que registró el Gobierno por las transferencias de ganancias contables del Banco Central, la Anses, el PAMI y los fondos fiduciarios (más de $ 112.000 millones).


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