- ámbito
- Edición Impresa
Gobierno ya tiene la emergencia perpetua
El Congreso tuvo ayer su clásico maratón de leyes de fin de año, aunque reste aún votar la reforma política. El Senado le aprobó a Cristina de Kirchner la Ley de Emergencia hasta el fin de su mandato y sancionó el nuevo monotributo. La oposición protestó en los dos casos y denunció un impuestazo que afectará a los trabajadores independientes. La pasión por votar incluyó la prohibición de vender medicamentos fuera de las farmacias y un régimen penal para menores. Pero no alcanzó para crearles tres universidades a los intendentes kirchneristas del conurbano. La UCR se levantó del recinto y dejó la sesión sin quórum. En la Cámara de Diputados se votaron otros 50 proyectos con el número justo de legisladores para mantener el quórum. Se aprobó la creación de un nuevo impuesto a usuarios de teléfonos celulares.
José Pampuro, junto al secretario parlamentario del Senado, José Estrada, presidió el final de la sesión. Tuvo que levantarla por falta de quórum cuando se retiró la UCR en protesta por la creación de nuevas universidades.
El kirchnerismo había arrancado el día imponiendo la prórroga de la ley de Emergencia Pública por 35 votos contra 28 en contra. Así, le garantizó a Cristina de Kirchner gobernar con los poderes que el Congreso cedió en la emergencia hasta el final de su mandato.
Sin problemas de número, renovaron la declaración de emergencia económica, social, habitacional, laboral, incluyendo el poder para renegociar contratos y tarifas de empresas de servicios públicos privatizadas y hasta tomar por decreto cualquier decisión que impacte en la política económica.
Una vez más el kirchnerismo contó con la ayuda de una de sus últimas adquisiciones: la correntina Dora Sánchez que después de haberle sido leal a Julio Cobos decidió apoyar al Gobierno primero en la ley de medios y ayer en la prórroga de la Emergencia.
Poco después se convirtió en ley el nuevo monotributo (por 37 votos a favor, 24 en contra y una abstención) en medio del rechazo del radicalismo que denunció en el recinto que la «modificación propuesta es absolutamente regresiva». «Se aumenta de $ 25 a $ 110, pero lo que en realidad se aumenta es la recaudación de la ANSES y el Fondo de Redistribución en manos de Hugo Moyano», protestó el jujeño Gerardo Morales. Se refería a que el componente de las cuotas del monotributo que aumenta con la reforma va directamente a la recaudación previsional y de las obras sociales, aunque el cambio de escalas y la expectativa de un incremento de inscriptos también llevará más fondos a la AFIP.
El nuevo esquema de Monotributo arrancará con un tope de facturación de $ 24.000 al año para la primera categoría con una cuota total de $ 219 por mes y el tope para el sistema estará en una facturación de $ 200.000.


Dejá tu comentario