Este año el sector turismo ha crecido a pesar de la difícil coyuntura económica que atraviesa nuestro país, con una devaluación superior al 120% y una inflación a la que no están pudiendo dominar.
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Fundamentalmente 2018 fue un año de gran desempeño para el turismo nacional, y entre otros aspectos, destacamos el rol que tuvieron los fines de semana largo y feriados puentes en función de dar previsibilidad a un calendario turístico tanto para la oferta de servicios como para la demanda. De ese modo, al impulsar los viajes por los distintos destinos de nuestro país, hemos fortalecido las economías de muchas ciudades y pequeños pueblos del interior. Y esperamos que esto se potencie durante las vacaciones de verano.
Además, a este escenario donde tenemos cada vez más viajeros interno, se incorporó la variable de la desaceleración del turismo emisivo, que tiene relación directa con la apreciación del dólar por sobre el peso argentino.
Entonces, a partir de esta ecuación observamos que estamos ante una gran oportunidad de desarrollo que nos permite, como sector, contribuir enormemente a sanear las economías regionales y dotarlas de mayores recursos, generando una demanda laboral que no existiría sin la actividad turística.
Por ese motivo, tenemos muy buenas expectativas para la temporada alta. Hay destinos de la Patagonia, como el caso de la provincia de Río Negro y también Salta, en la región Norte, que tienen previsiones de reservas muy altas. Desde ya, en la Costa Atlántica y en Córdoba, también hay buenas perspectivas. Seguramente vamos a tener más argentinos trasladándose en las rutas, más argentinos volando y también esperamos ver más visitantes del exterior.
De hecho, en septiembre pasado la llegada de turistas extranjeros por vía aérea registró un crecimiento interanual del 11,8%. Hay que tener en cuenta que es la marca más elevada para ese mes en los últimos seis años. Además, según las estadísticas de arribos, durante los primeros nueve meses de 2018 las llegadas se incrementaron un 6,2%. Otro indicador favorable es que la Argentina cuenta con una amplia gama de opciones para vacacionar, tanto en lo que respecta a la variedad de destinos turísticos como también a la oferta para todos los bolsillos.
Entre los desafíos que enfrentamos ante esta mayor demanda turística, figura el hecho de brindar un mejor servicio a los turistas. Por eso es vital para el sector seguir apostando por la capacitación, la innovación y los nuevos recursos que nos brindan las tecnologías para lograr un crecimiento sostenible de la actividad. No obstante, la enorme presión impositiva está dificultando enormemente los números de estas pymes que son el gran sostén de las fuentes de trabajo a lo largo y a lo ancho de Argentina.