Con 57 años de presencia en la Argentina, Iveco atraviesa una etapa distinta. La apertura del mercado modificó las condiciones de competencia y permitió incorporar productos que hasta hace poco no llegaban al país. En ese escenario, la compañía apuesta por mantener el peso de su producción local, reforzar su presencia en los segmentos de mayor demanda y avanzar con tecnologías vinculadas al gas, que considera la transición más lógica para el transporte pesado.
Marcio Querichelli, presidente de IVECO para América Latina: "La competencia china es algo natural, estamos preparados"
El presidente de Iveco para América Latina aseguró que la apertura del mercado permitió a la compañía traer al país la misma tecnología que comercializa en Europa. Defendió la producción en Córdoba, sostuvo que la macroeconomía argentina "camina en la dirección correcta" y afirmó que el gas será el principal vector de transición para el transporte pesado.
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El presidente de Iveco para América Latina, Marcio Querichelli, y un extenso diálogo con Ámbito.
En diálogo con Ámbito, el presidente de Iveco para América Latina, Marcio Querichelli, analizó el momento de la industria automotriz, el impacto del nuevo escenario económico, la competitividad de la planta de Córdoba, el avance de los fabricantes chinos y los desafíos de conducir una operación regional.
Querichelli, brasileño, ocupa ese cargo desde 2020, y tiene bajo su responsabilidad las plantas de Sete Lagoas (Minas Gerais, Brasil) y Córdoba (Argentina). A lo largo de su carrera, fue responsable de gestionar operaciones en países de Centroamérica, Sudamérica y el Caribe, además de tener experiencia internacional en más de 30 países, incluyendo Alemania, Estados Unidos, Japón, India, Chile, Perú y Colombia.
Periodista: ¿Cómo encuentra hoy a la compañía en la Argentina?
Marcio Querichelli: Muy bien. Estamos cumpliendo 57 años de presencia en el mercado argentino y estamos muy contentos con la evolución, con los resultados y también con las proyecciones que tenemos para el futuro.
P: ¿Cuáles son esas proyecciones? ¿Qué están viendo en el mercado?
M.Q.: El mercado tomó una forma distinta desde 2024, cuando comenzó nuevamente la apertura. Eso nos dio la oportunidad de traer a la Argentina los mejores productos que desarrollamos en el mundo y hacer que los clientes tengan esa experiencia. Hablo de vehículos livianos, como la nueva Daily Hi-Matic que presentamos hoy, un utilitario de primerísimo nivel con caja automática que creemos que va a generar una transformación muy importante en el segmento, como ocurrió hace muchos años con los autos. También tenemos la familia Tector en los segmentos medianos y semipesados, y los pesados S-Way, que representan el estado del arte en tecnología y conectividad. Pudimos traer esos productos al país y competir con la mejor tecnología disponible.
P: Los comerciales livianos evolucionaron mucho en los últimos años. ¿Ese proceso va a continuar?
M.Q.: Siempre. La industria necesita evolucionar permanentemente, tanto en tecnología como en seguridad. En algunos mercados esa evolución también responde a exigencias regulatorias, aunque no sea hoy el caso de la Argentina. Nuestra intención es traer siempre lo más moderno en innovación y tecnología. Por ejemplo, Iveco fue la primera marca en introducir camiones pesados Euro VI en la Argentina porque para nosotros el cuidado del medio ambiente también es importante. Cada vehículo nuevo que llegue será mejor que el anterior.
P: ¿Está preparado el mercado argentino para ese nivel de tecnología?
M.Q.: Totalmente. La Argentina tiene una calidad de combustible excelente y una red de abastecimiento con estándares muy altos en todo el país. Es uno de los mercados mejor preparados para recibir tecnologías Euro VI.
P: Mencionaba la apertura comercial. ¿La Argentina es hoy un mercado más atractivo con este modelo económico?
M.Q.: Es un mercado más desafiante, sin ninguna duda. Pero nos gusta ese tipo de ambiente porque nos obliga a buscar cada vez más soluciones, tanto en productos como en el plano comercial. La dinámica cambió, pero es muy parecida a la que tenemos en Brasil y en otros países de América Latina. Para nosotros no es una novedad: es trabajar en un escenario que conocemos desde hace muchos años.
P: ¿Cómo respondió el mercado a estos productos tecnológicamente más avanzados, teniendo en cuenta que durante muchos años la oferta estuvo más restringida?
M.Q.: Está siendo un cambio muy grande. Hoy podemos importar y producir vehículos con el nivel tecnológico más alto. Y eso es lo más importante para el cliente: está recibiendo la última tecnología disponible. Prácticamente, es el mismo camión que comercializamos en Europa.
P: La producción automotriz no atraviesa su mejor momento, ¿cómo está hoy la planta de Córdoba?
M.Q.: Muy bien. Estamos con niveles de producción iguales o incluso un poco superiores a los de años anteriores. Siempre existe cierta estacionalidad, con meses de mayor o menor actividad, pero 2026 está siendo otro año muy bueno para Iveco en la Argentina.
"El gran desafío es encontrar un equilibrio entre la producción local y la importación"
P: Desde ADEFA (NdR: es la asociación que nuclea a las fábricas automotrices) hay planteos sobre competitividad, presión impositiva y producción local. ¿Cómo lo están viendo?
M.Q.: Compartimos esa preocupación. Creemos que la dinámica del mercado argentino tiene que generar las mismas condiciones para todas las terminales y todos los fabricantes. El gran desafío es encontrar un equilibrio entre la producción local y la importación. No estoy diciendo que hoy exista una ventaja para unos u otros, pero una dinámica de importación no debería generar beneficios frente a la producción nacional. Ese equilibrio es importante, también, para proteger el empleo y todo lo que genera la industria en la sociedad argentina.
P: ¿Y cómo está hoy Córdoba frente a Brasil en términos de competitividad?
M.Q.: Existe una diferencia en algunos costos de producción, pero esa diferencia termina compensándose con la logística y, sobre todo, con la eficiencia que alcanzamos en Córdoba. Hoy, para nosotros, producir un Tector en Sete Lagoas o producirlo en Córdoba termina teniendo costos muy parecidos. Por eso seguimos apostando por la producción local. Es una manera de proteger el empleo y mantener un equilibrio que creemos que es importante.
P: Como responsable de toda América Latina, ¿qué particularidad tiene la Argentina respecto de otros mercados?
M.Q.: Brasil es un mercado abierto desde hace mucho tiempo y la competencia forma parte de la rutina diaria. Uno empieza el día sabiendo cuál va a ser la dinámica del mercado. La Argentina está atravesando un período de transición. Creemos que va a seguir siendo un mercado abierto, pero todavía existe incertidumbre sobre cómo evolucionará ese proceso. Para una compañía que piensa en el corto, mediano y largo plazo, esa diferencia existe y obliga a prepararse para distintos escenarios. Al mismo tiempo, la sinergia entre Brasil y la Argentina nos da mucha tranquilidad y la certeza de que estamos caminando en la dirección correcta.
P: En Brasil suele haber menos cambios de reglas entre un gobierno y otro. ¿Eso también marca una diferencia?
M.Q.: No necesariamente. Este año, por ejemplo, el mercado brasileño empezó muy mal por el nivel de las tasas de interés y la situación económica. La diferencia es que allí existe un trabajo conjunto entre la industria, representada por ANFAVEA, y el Gobierno para crear mecanismos que amortigüen esas oscilaciones. No diría que Brasil y la Argentina tienen comportamientos muy distintos en ese sentido. Los dos países atraviesan ciclos. La diferencia está, sobre todo, en la mirada de mediano y largo plazo.
P: Ustedes tienen una gama muy amplia de productos que apuntan a distintas actividades. Mientras algunos sectores de la economía funcionan muy bien, como energía o agro, otros siguen muy golpeados, como la construcción. ¿Eso también se refleja en las ventas?
M.Q.: Es cierto que Iveco tiene un portafolio muy amplio. Tenemos camiones desde tres hasta 74 toneladas, autobuses y, además, distintas tecnologías: diésel, eléctricas y a gas. Somos el único fabricante con un portafolio verdaderamente multienergético y eso nos da una gran versatilidad. Mi lectura es la siguiente: la macroeconomía argentina camina en una dirección correcta. Esa es la impresión que tenemos. La microeconomía, obviamente, todavía está sufriendo. En algún momento esos dos caminos tienen que encontrarse y el mercado va a potenciarse. Mientras tanto, algunos sectores muestran una demanda mucho más fuerte que otros. Nosotros acompañamos esa dinámica.
P: ¿Qué segmentos están mostrando hoy el mejor desempeño?
M.Q.: Los vehículos livianos destinados a distribución urbana y transporte de pasajeros siguen funcionando muy bien. Ese segmento está creciendo alrededor del 35%. Después existen sectores que atraviesan mayores dificultades, pero tener un portafolio completo nos permite equilibrar el negocio. Es como una cartera de inversiones: algunos segmentos funcionan mejor, otros peor, pero la compañía sigue creciendo.
P: ¿Ya se percibe la demanda vinculada con la minería y el petróleo?
M.Q.: Absolutamente. Junto con nuestra red de concesionarios tenemos una previsibilidad de pedidos muy interesante prácticamente hasta fin de año.
"La gran apuesta en el país son los vehículos a gas"
P: Mencionaba los vehículos eléctricos. ¿Es una apuesta para la Argentina o todavía es un mercado muy incipiente?
M.Q.: La tecnología está desarrollada. Los vehículos eléctricos fueron desarrollados en Europa y ya tenemos unidades operando tanto en Brasil como en la Argentina. Pero la Argentina todavía no tiene un ADN para el vehículo eléctrico. El paso natural del diésel hacia una movilidad más sustentable pasa por el gas. Por eso creemos que la gran apuesta en el país son los vehículos a gas. De hecho, producimos en Córdoba el Tector a gas de 17 toneladas y lo exportamos a Brasil. Brasil comercializa camiones a gas fabricados en la Argentina. También traemos al país nuestros camiones pesados a gas. Esa dinámica funciona muy bien.
P: ¿Entonces el gas es una realidad más que una apuesta?
M.Q.: Exactamente. No es una apuesta, es una realidad que estamos siguiendo muy de cerca y que va a crecer cada vez más.
P: ¿Y después del gas vendrá el vehículo eléctrico?
M.Q.: En la Argentina no lo creo, al menos no en el corto ni en el mediano plazo. Creo mucho más en el desarrollo del gas. Lo mismo ocurre con los autobuses. Provincias como Córdoba y Buenos Aires ya avanzan con normativas que impulsan unidades nuevas a gas o eléctricas. Pero hoy la infraestructura disponible está preparada para el gas. No existe todavía una red de carga eléctrica que permita una expansión importante, y no creo que esa sea la prioridad del país.
P: ¿En Brasil el desarrollo es diferente?
M.Q.: En automóviles hubo un crecimiento importante porque existieron incentivos para facilitar la importación de vehículos eléctricos. En camiones todavía la demanda es muy reducida. Hace dos años se esperaba una evolución mucho más rápida, pero eso no ocurrió. Hoy el diésel sigue siendo el gran protagonista en Brasil y, si hablamos de gas, la Argentina está un paso adelante. La infraestructura para gas es claramente más desarrollada aquí que en Brasil.
P: También presentaron una nueva estructura de servicios financieros. ¿Cómo administran la volatilidad argentina en un negocio que depende tanto del financiamiento?
M.Q.: Ya aprendimos a convivir con esa dinámica. Además del lanzamiento de la nueva Daily Hi-Matic, estamos reforzando toda nuestra estructura de servicios financieros. Formamos un equipo específico que trabaja en paralelo con el equipo comercial. La idea es que el cliente reciba, al mismo tiempo, la visita de un asesor comercial y de un especialista en financiamiento. Ese equipo conoce muy bien la dinámica argentina y está acostumbrado a trabajar con escenarios de volatilidad.
P: Más allá de la eficiencia de la planta, ¿el tipo de cambio volvió cara a la Argentina para producir?
M.Q.: Es una variable que naturalmente impacta en los costos, pero cuando analizamos el conjunto —logística, eficiencia, estructura productiva y cuestiones impositivas— el balance sigue siendo muy equilibrado. Por eso seguimos apostando con fuerza por nuestras dos plantas.
P: ¿Cómo se explica la Argentina ante la casa matriz?
M.Q.: (ríe) Tenemos mucha gente con experiencia en América Latina que conoce muy bien la región y entiende las oscilaciones de la Argentina. Cuando hay cambios importantes en la política o en el tipo de cambio existe una comunicación muy intensa con la casa matriz. Prácticamente todos los días discutimos pequeños detalles y, cuando ocurre una transformación importante, las conversaciones son todavía más profundas. Pero entienden muy bien cómo funciona la región y están muy conformes con los resultados. En los últimos seis años cuadruplicamos el volumen de Iveco en América Latina. Ninguna otra compañía logró un crecimiento de esa magnitud. En posventa y servicios crecimos seis veces en el mismo período. Por eso, más allá de la volatilidad que caracteriza a la Argentina, la evaluación de la región es muy positiva.
P: En la región también se observa un cambio político, con elecciones en distintos países. ¿Siguen de cerca esos procesos?
M.Q.: Sí, los seguimos, por supuesto, para identificar oportunidades. Pero no es algo que nos impacte de una manera muy profunda. Estamos atentos, aunque no modifica de manera importante nuestra estrategia.
P: En lo personal, ¿cómo es gestionar tantos mercados al mismo tiempo y conocer las particularidades de cada uno?
M.Q.: Es la mejor experiencia que puede tener un profesional. Conducimos una compañía con 4.000 empleados en la región y con culturas muy distintas. Somos una empresa italiana que hoy forma parte de Tata Motors, un gran grupo de India. Tenemos nuestra base industrial en Minas Gerais, también en Córdoba, en Sete Lagoas y en Buenos Aires. La base comercial está en San Pablo, que es el gran centro de negocios de América Latina. Es un trabajo intenso, pero para quienes somos apasionados por esta actividad, es justamente eso lo que hace la diferencia.
P: Una última: ¿Cómo imaginan la competencia de los fabricantes chinos y cómo piensan enfrentarla?
M.Q.: La vemos como algo natural. No es solamente un fenómeno de la competencia china, sino de la dirección que está tomando el mundo. China tuvo un desarrollo impresionante durante los últimos veinte años. Creció, se expandió y trabajó muy fuerte sobre las exportaciones. Es natural que ahora busque nuevos mercados. Nosotros estamos preparados. Forma parte de nuestro ADN seguir creciendo y demostrar todos los días el valor que tiene nuestra marca para los clientes. Eso es lo verdaderamente importante.



