Grave ataque racista provoca conmoción política en Italia

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Roma - Un ciudadano indio fue golpeado y quemado en la madrugada de ayer mientras dormía en una estación ferroviaria cercana a Roma, Nettuno, en una nueva agresión racista que provocó fuerte indignación y condena en toda Italia.
La víctima fue internada con graves quemaduras en el hospital Sant'Eugenio de la capital, al tiempo que los carabineros interrogaban a tres jóvenes, uno de ellos menor de edad, considerados responsables del ataque, en el cuartel del cuerpo militar de Nettuno, unos 35 kilómetros al sur de Roma. Los muchachos, según los primeros interrogatorios, querían concluir una noche de fiesta con drogas y alcohol con un gesto llamativo: encontrar y quemar a un vagabundo.
De acuerdo con las primeras conjeturas sobre el caso, el grupo no buscaba como blanco de la agresión necesariamente a un extranjero, sino a un indigente, alguien sin casa, desconocido, lo cual da matices aún más escalofriantes al caso, según los investigadores.
Los autores de la agresión, además de rociar al hombre con combustible, le pintaron la cara y el cuello con barniz gris, que provocó una quemadura más grave, según los médicos.
El jefe del centro de quemados del hospital, Paolo Palombo, declaró que el paciente «que presenta quemaduras de tercer grado en las articulaciones inferiores, manos, parte del abdomen y cuello, no está en peligro de vida, aunque el pronóstico es reservado».
Las autoridades italianas y dirigentes políticos se hicieron eco de la conmoción nacional. El canciller Franco Frattini «condena con la máxima frialdad cualquier forma de violencia y consideramos que actos de agresiones contra los ciudadanos extranjeros deben castigarse con rigurosidad», dijo en un comunicado. «Estos actos contrastan con el espíritu de hospitalidad y tolerancia que caracterizan a nuestro país», aseguró en el texto.
Trasfondo
El premier Silvio Berlusconi dispuso el despliegue de 3.000 militares alegando que la medida busca reforzar la seguridad en el país, aunque los detractores de la medida que se manifestaron el sábado afirman que el trasfondo del plan gubernamental es la «persecución» de inmigrantes ilegales.
«El gravísimo episodio racista ocurrido en Nettuno es un acto incivil que lanza una grave sombra sobre los consolidados principios de tolerancia y hospitalidad de nuestro país», dijo el presidente del Senado, Renato Schifani.
Por su parte, el líder del mayor partido de la oposición (Partido Democrático), Walter Veltroni, dijo que «episodios de intolerancia criminal como éste son el resultado de predicaciones racistas, de un clima creado intencionalmente, de odio y miedo».
El suceso se conoció horas después de que el subdirector de la oficina de inmigración de Civitavecchia, Paolo Morra, matara de un disparo a un ciudadano senegalés con el que había mantenido una disputa.
Por otra parte, el diario Corriere della Sera publicó ayer que las autoridades de la ciudad de Parma retiraron los muebles y una alfombra de una mezquita alegando un riesgo de incendio, algo que los responsables del templo calificaron como un acto de discriminación.
Asimismo, los medios locales informaron que el alcalde de Azzano Decimo (nordeste), Enzo Bortolotti, emitirá la próxima semana una ordenanza para prohibir los rezos musulmanes en la calle, la construcción de mezquitas y los asentamientos no autorizados en su término municipal.
Agencias ANSA y EFE

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