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Grave: Correa logró un duro fallo antiprensa
Nicolás Pérez, uno de los principales accionistas de El Universo, y el director general del medio, Leonardo Terán, llegan a los tribunales de Guayaquil, en medio de una manifestación de apoyo.
En un fallo que encendió críticas dentro y fuera del país por afectar las bases de la libertad de prensa, un juez de primera instancia sentenció el miércoles a tres años de cárcel y al pago de u$s 40 millones al director del periódico, César Pérez, a los subdirectores Carlos y Nicolás Pérez, y al exeditor de opinión Emilio Palacio, a raíz de una columna escrita por este último el 6 de febrero con duras acusaciones y agresiones insultantes contra Correa (ver aparte).
Ambas partes anunciaron ayer que apelarán el fallo, por lo que quedó en suspenso la orden de prisión y el pago del dinero: u$s 30 millones por parte de los condenados y 10 millones a cargo de la publicación.
Por su parte, Correa apelará para reclamar los u$s 80 millones que exigió inicialmente, aunque aseguró que no se quedará con «un centavo» de esa plata, que destinará a fines no personales. «Es un hito histórico, se derrumbó el mito de la prensa omnipotente que se cree con patente de corso para hacer lo que le da la gana», aseveró Correa, y añadió que también se acabó la «estrategia de permitir que un descalificado injurie y la culpa no es de los directivos, sino de los sicarios de tinta», agregó.
César Pérez, director del diario de Guayaquil -capital económica de Ecuador y la ciudad más poblada con 3,6 millones de habitantes-, fundado hace 90 años, afirmó que la sentencia, rechazada por varias organizaciones internacionales, «es para callarnos». El juez «quiere que nos tiemble la mano cuando escribamos de un acto de corrupción o caer en lo peor, la autocensura», afirmó.
En la edición de ayer, que ayer circuló con la primera tapa en blanco y con el titular «Condenados», cuestionó además que en 33 horas el juez «tomó posesión del cargo, sustanció la audiencia de juzgamiento, estudió más de 5.000 hojas del expediente, escribió 156 carillas de la sentencia, notificó a las partes y se retiró del cargo».
La pugna entre Correa y la prensa ocurre en el marco de un vacío de liderazgo opositor. «La mayoría de medios cayó en la red que les tendió el presidente de llevarles al campo político, convirtiéndolos en actores de oposición cuando son sólo actores sociales», afirmó el analista de prensa José Villamarín, catedrático de la Universidad Central (pública).
Correa interpuso la demanda a raíz de una columna en la que Palacio lo llamó «dictador» y le advirtió que podría ser juzgado por crímenes de lesa humanidad al supuestamente haber ordenado abrir fuego contra un hospital durante una rebelión policial el 30 de septiembre de 2010.
Antes de que se conociera la condena, El Universo había ofrecido en vano publicar un escrito de Correa para que aclarara lo dicho por Palacio con el fin de que el texto satisficiera las expectativas del gobernante. El medio dijo que su oferta obedecía a la imposibilidad de «rectificar afirmaciones» que no son suyas, y para evitar la quiebra del periódico, uno de los más influyentes de Ecuador.
Desde su llegada al poder en 2007, Correa, un economista de izquierda de 48 años formado en Estados Unidos, se planteó combatir a un sector de la prensa, al que tilda de «poder fáctico, mediocre y corrupto».
En mayo pasado logró que un referendo diera luz verde para que el Congreso expida una ley de comunicación y cree un órgano que regule los contenidos de la prensa, lo que las cámaras de medios denuncian como un intento de censura. La consulta también prohibió que los bancos y los medios tengan inversiones fuera de sus sectores. La Constitución promulgada en 2008 ya había prohibido a los banqueros poseer medios de comunicación.
Con anterioridad, en febrero pasado, Correa había demandado por «daño moral» a los periodistas Juan Carlos Calderón y Christian Zurita, autores del libro «El gran hermano», que reveló contratos con el Estado de su hermano Fabricio por u$s 100 millones. Correa anuló inmediatamente esos contratos e inició el juicio en el que reclama una reparación de u$s 10 millones. El director del observatorio de prensa Fundamedios, César Ricaurte, crítico del Gobierno y afín a los medios ecuatorianos, expresó «preocupación» por el fallo y aseveró que es un «gravísimo hecho en contra de la libertad de prensa».
«Pone en riesgo no sólo a una empresa periodística, sino el derecho de los ciudadanos a ser informados», agregó.
Agencias AFP, EFE, Reuters, ANSA y DPA, y Ámbito Financiero


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