27 de julio 2010 - 00:00

Grecia prepara plan para evitar default

El funcionario del FMI, Poul Thomsen, y los representantes del BCE, Claus Masuch, y de la Comisión Europea, Servaas Deroose, caminaron de reunión en reunión ayer en Atenas.
El funcionario del FMI, Poul Thomsen, y los representantes del BCE, Claus Masuch, y de la Comisión Europea, Servaas Deroose, caminaron de reunión en reunión ayer en Atenas.
Atenas - Grecia confía en alcanzar objetivos para un nuevo préstamo del FMI, mientras los funcionarios dijeron que los aumentos en los impuestos al consumo y las medidas drásticas contra la evasión impositiva alimentarán los ingresos en las cuentas públicas en la segunda mitad del año.

Inspectores del FMI, del Banco Central Europeo (BCE) y de la Comisión Europea llegaron ayer a Atenas para comenzar un análisis de las medidas para evitar una default del Estado griego.

«Colchón»

En condición de anonimato por la confidencialidad de la reunión, los funcionarios agregaron que los recortes del gasto le dieron al país un «colchón» de 4.000 millones de euros que ayudarán a cubrir cualquier dificultad en los recortes a las empresas públicas y hospitales.

El Gobierno griego espera para setiembre una nueva inyección de 9.000 millones de euros (unos u$s 11.600 millones) de sus vecinos de la UE y del FMI, pero sólo la recibirá si los inspectores dan el visto bueno.

El ministro de Finanzas, George Papaconstantinou, dijo a principios de este mes que el Gobierno ya alcanzó los objetivos que garantizarán el segundo pago de 9.000 millones en setiembre; mientras que la cartera que dirige informó la semana pasada una reducción del 45% en el déficit en la primera mitad de este año. «Los objetivos se han alcanzado y dimos un paso adelante con la aprobación de la reforma jubilatoria; hay un cronograma claro al que adheriremos para que ninguno de los próximos 12 préstamos se vea en peligro», aseguró. El grupo de funcionarios completará la evaluación el 6 de agosto próximo.

Grecia recibió en mayo la primera cuota del paquete de rescate, por un total de 5.500 millones de euros del FMI, así como 14.500 millones de sus socios de la UE, del paquete total que incluye 110.000 millones de euros en tres años.

Un especialista de la Comisión Europea señaló ayer: «Para nosotros, esto es pura rutina, no supo-nemos que vaya a salir ninguna sorpresa a la luz».

Según la fuente, el centro de la actual evaluación de Grecia estará en la liquidez. Se evaluará qué consecuencias ha tenido la crisis financiera en los capitales griegos. «Sólo un banco griego no aprobó los tests de estrés», cuyos resultados fueron dados a conocer el viernes. «Eso es una buena señal», indicó la fuente en Bruselas.

El análisis que se realizará evaluará con detenimiento la liberalización del sector energético, la privatización de las empresas estatales deficitarias, como el ferrocarril, y el sistema de gastos en el área de salud.

Agujero negro

En opinión de los inspectores, el sistema sanitario griego es como un agujero negro en el que al año desaparecen miles de millones de euros destinados en teoría a la compra de material médico.

La política de recortes generó fuertes protestas en el país. Ayer, una huelga de celo de los controladores aéreos provocó dificultades en el tráfico aéreo de Grecia, mientras que en las estaciones de servicio faltaba el combustible por una medida de fuerza indefinida de los camioneros (ver nota aparte).

Agencia DPA