9 de noviembre 2012 - 00:00

Gremios sugieren impuestos para compensar Ganancias

El silencio del Gobierno respecto del Impuesto a las Ganancias convirtió a los sindicalistas en especialistas tributarios. Los dirigentes de la CGT oficial abordaron la labor de sugerir alternativas de recaudación que le permitieran al Ejecutivo compensar una eventual pérdida en caso de una rebaja del gravamen con aplicación para este año. En esa línea, elevarán a los funcionarios una propuesta que incluirá la aplicación de impuestos a la renta financiera, de Ganancias para los funcionarios del Poder Judicial que en la actualidad están exentos y hasta la generación de tributos para sectores productivos protegidos, como las industrias de Tierra del Fuego. Incluso, la supresión de subsidios en los servicios públicos y la consecuente suba de tarifas.

Los principales referentes de la CGT oficial, que lidera Antonio Caló, se reunieron ayer para analizar esas alternativas, así como los avances en la negociación con el Gobierno por los fondos de las obras sociales. El encuentro en la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) de la «mesa chica» de esa central, que este diario anticipó ayer, se desarrolló en medio de la incertidumbre por la respuesta que debería brindar Cristina de Kirchner, a más tardar la semana próxima, a juicio de los sindicalistas.

En rigor, la propuesta fue moldeada por los dirigentes, pero bajo la supervisión de exdirectivos de la AFIP, que en silencio los asesoraron en las últimas semanas. En cuanto a los funcionarios actuales, los contactos que hubo fueron de índole informal y tampoco arrojaron respuestas concluyentes.

Hasta ahora, lo único que se les dijo en el Gobierno fue que la rebaja de Ganancias de entre el 20% y el 22% que había adelantado el viceministro de Economía, Axel Kicillof, a dirigentes de manera reservada el mes pasado (de lo que informó este diario), con aplicación para todo el año, tendría un costo estimado en $ 5.500 millones de pesos. Y les replicaron que buscarán alternativas para neutralizar ese efecto en la recaudación.

Mientras elaboran su propuesta, los gremialistas concluyeron que de no haber una contestación satisfactoria por parte del Ejecutivo, la semana que viene reclamarán un nuevo encuentro con Cristina de Kirchner, en lo que entienden debería ser el último aviso antes de pasar a la acción. Si bien descartaron sumarse institucionalmente al paro que prevén realizar Hugo Moyano y Pablo Micheli -líderes de las versiones opositoras de la CGT y la CTA, respectivamente-, varios sindicalistas admitieron que impulsarán al menos una movilización antes de fin de año.

Ayer estuvieron en la UOM, además de Caló, los «independientes» José Luis Lingeri (Obras Sanitarias), Andrés Rodríguez (estatales, UPCN) y Hugo Ferreyra (en representación de Gerardo Martínez, de los albañiles de UOCRA). Por los «gordos» asistieron Armando Cavalieri (Comercio) y Carlos West Ocampo (Sanidad), mientras que de los exaliados de Moyano fueron Horacio Ghilini (docentes privados, SADOP), Roberto Fernández (colectiveros, UTA) y Omar Suárez (marítimos, SOMU). También concurrieron Ricardo Pignanelli y Oscar Romero, de los mecánicos del SMATA.

El otro eje del encuentro fueron los fondos de las obras sociales. Sobre este punto hubo algo de alivio con el primer pago por 175 millones de pesos correspondiente al Subsidio por Mitigación de Asimetrías (SUMA) de septiembre, que se ejecutó la semana pasada, y que al cabo de un año debería totalizar $ 2.000 millones, de acuerdo con el compromiso oficial.

De todos modos, los dirigentes aguardan la definición de la superintendente de Servicios de Salud, Liliana Korenfeld, respecto de la suspendida Resolución 1.200 que restringió los envíos corrientes de recursos. La suspensión de la normativa vencerá a fin de mes y Korenfeld deberá resolver los alcances de los reembolsos que el Estado paga en la actualidad por tratamientos por discapacidad, medicamentos de alto costo y prestaciones complejas.

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