Griesa, por ahora, no blinda a la Argentina

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 No será fácil convencer a Thomas Griesa, que aún permanece en su rancho de Montana, sobre la alternativa de que deje por escrito, explícitamente y ante un eventual acuerdo entre Argentina y los fondos buitre, que el país llega a la necesidad de liquidar la deuda con los holdouts de manera "involuntaria" y obligada por un fallo del magistrado. Los primeros sondeos, por ahora preliminares, que recibieron desde el juzgado de Griesa abogados implicados en las negociaciones es que el magistrado neoyorquino por ahora no considera que tenga necesidad de avanzar hacia ese criterio y que, en todo caso, la letra de su fallo primario de 2012 ya debería cubrir a la Argentina. Griesa, además, deslindó por ahora toda responsabilidad de cualquier decisión y volvió a derivar toda cuestión negociadora a Daniel Pollack.

Según Griesa, su fallo de primera instancia habla de la obligación de la Argentina de pagar al contado unos u$s 1.330 millones a los cinco fondos buitre y unos 13 argentinos; además de los embargos a los pagos que realice el país en bancos de los Estados Unidos si no realizara esa liquidación, según un interpretación "ad hoc" de la cláusula "pari passu". Además incluyó una definición por la cual aclara que la sentencia "es de aplicación exclusiva a los bonistas" que ganaron el juicio y que no debería extenderse hacia otros casos que eventualmente se presenten. Según lo que Griesa les deslizó a algunos, únicamente con esta aclaración que en su momento impuso el juez en su fallo de 2012, debería alcanzar para que el país le pague a los bonistas que ganaron el juicio sin que se aplique la temible cláusula Rights Upon Future Offers (RUFO); por la cual habría que pagarles a los bonistas que ingresaron a los canjes de 2005 y 2010 lo mismo que a los fondos buitre. Varias veces en las audiencias de los últimos meses Griesa incluso se mostró molesto cada vez que Argentina le planteaba esta situación, volviendo a la redacción de su fallo.

El problema es que, según insisten los abogados que representan a la Argentina del estudio Cleary Gotlieb Steen & Hamilton (CGS&H), la letra fina del párrafo no libera al país de la presentación de juicios futuros de bonistas que se sientan perjudicados por el eventual pago del país; con lo que podrían abrirse otra catarata de juicios que dependerán de las interpretaciones de cada magistrado que trate cada caso. Luego, como seguramente habría nuevas apelaciones a segunda instancia, la finalización "juicio del siglo" se extendería en el tiempo con final imprevisible. Por esto se insiste en que debe ser el propio Griesa el que deje constancia más explícitamente aclarando que el pago que haría el país es "involuntario".

El que parecería, según una interpretación local que se dio luego del encuentro con el ministro de Economía Axel Kicillof, es el "special master" Daniel Pollack. El mediador habría escuchado atentamente hace una semana al abogado Carmine Bocuzzi y el lunes al ministro, y comprendido la importancia de saltear la RUFO para que cualquier acuerdo serio y sólido que libere al país de cualquier potencial juicio. O que al menos le dé más herramientas futuras para enfrentar judicialmente estas eventuales demandas.

Pollack continuará hoy con su trabajo cuando reciba a los abogados de la parte litigante. Por los fondos buitre concurrirán a la oficina del negociador en Park Plaza, Robert Cohen por Elliot y Stephen Poss y Robert Carroll por Olifant. En el encuentro de hoy podría hablarse de la alternativa que sea los propios fondos buitre los que le pidan a Pollack, y luego a Griesa, que reponga el "stay" y le permita al país pagar los vencimientos del 30 de junio pasado.

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