Promete a países de Europa Central y Oriental la reducción de aranceles y cooperación económica y financiera a los que se le sumen en su batalla contra Donald Trump.
Sofía - La reducción de los aranceles aduaneros sobre bienes de Europa Central y Oriental y el fortalecimiento de la cooperación fueron prometidos hoy en Sofía por el primer ministro chino, Li Keqiang, otra tácita respuesta al proteccionismo estadounidense. El anuncio fue hecho en el encuentro entre los líderes de los países de Europa Central y Oriental (ECO) y China, también conocido como la cumbre 16+1. Pekín sigue abriendo nuevos mercados de intercambio de bienes y mercancía, en contrapartida a las medidas restrictivas y arancelarias que el presidente Donald Trump estampó sobre sus productos que llegan a Estados Unidos. El primer ministro chino expresó la creencia de que el 16+1 también podría incluir a otros países europeos. "La cooperación debe permanecer abierta y basarse en los principios de transparencia", agregó Li Keqiang, reiterando que la cumbre del 16+1 "no pretende dividir a Europa". Según los datos de las aduanas chinas, el volumen comercial entre las Europa Central y Oriental y China en 2017 ascendió a 67.980 millones de dólares estadounidenses, un aumento del 15,9 por ciento respecto del año anterior. El ritmo es ligeramente más rápido que el de China y la UE, que aumentó un 15,5 por ciento en 2017. También superó la tasa de crecimiento general del comercio exterior de China, que fue del 14,2 por ciento.
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Además, los países de ECO, ubicados en el corazón de Eurasia, son importantes puntos de tránsito, según considera Pekín. Con el respaldo de la cooperación 16+1 y la Iniciativa de la Franja y la Ruta, la conectividad entre China y Europa se ha desarrollado notablemente, analizan los expertos.
Los trenes de mercancías China-Europa han tomado la delantera a este respecto y según estadística de China Railway Corporation (el sistema estatal ferroviario chino), a mediados de abril de 2018, un total de 7.891 trenes de mercancías unieron China y Europa Central.
La red ferroviaria enlaza 43 ciudades chinas con 42 europeas en 14 países. Además, el transporte de mercancías entre China y Europa se está volviendo más equilibrado y sostenible, ya que los trenes que regresan de Europa están cargados con productos más diversos y de primera línea, indicó el reporte. La otra ventaja llamativa del mecanismo de cooperación 16+1 es que se trata de una asociación de "mutuo beneficio", dijo ayer Li.
Un ejemplo de eso es la fábrica de acero de Smederevo, emblemática en Serbia y que, tras siete años de dificultades, empezó a obtener beneficios a finales de 2016, solamente ocho meses después del grupo chino Hesteel invirtiera en ella. La operación salvó 5.000 puestos de trabajo y los ingresos de los trabajadores se incrementaron así como la producción y las ventas, indicó la prensa serbia recientemente.
Ante los temores de la Unión Europea, Pekín insiste que el 16+1 no tiene intención de fragmentar al Viejo Continente o desairar al bloque UE, sino "sumar más mercado e intercambio". Y lo remarcó este sábado Li en Bulgaria. El bloque 16+1 está integrado por 11 estados miembros de la UE y 5 países balcánicos (Albania, Bosnia Herzegovina, Bulgaria, Croacia, República Checa, Estonia, Hungría, Letonia, Lituania, Macedonia, Montenegro, Polonia, Rumania, Serbia, Eslovaquia y Eslovenia), más China. En el marco de la iniciativa de ese bloque, China ha definido tres áreas potenciales para la cooperación económica: infraestructura, altas tecnologías y tecnologías verdes.
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