24 de mayo 2018 - 00:00

Guiño de Conte: “Confirmaré la posición europea de Italia”

En su primer discurso intentó dar señales tranquilizadoras para Bruselas y los mercados. Pero las dudas siguen debido al tenor del programa de su alianza de populistas y ultraderechistas.

DEBUT. Académico del Derecho y profesor universitario, Giuseppe Conte se presentó ayer como premier designado en el palacio Quirinale, sede de la Presidencia de Italia.
DEBUT. Académico del Derecho y profesor universitario, Giuseppe Conte se presentó ayer como premier designado en el palacio Quirinale, sede de la Presidencia de Italia.
Roma - El abogado y profesor de Derecho Privado Giuseppe Conte aceptó ayer el encargo del presidente italiano, Sergio Mattarella, para formar gobierno sostenido por la alianza entre la derechista Liga y el Movimiento Cinco Estrellas (M5S), que buscará sacar al país de la parálisis política a más de 80 días de las elecciones generales.

El premier designado se presentó como un futuro "abogado defensor de los italianos", pero al mismo tiempo se dijo dispuesto a "confirmar la posición europea" del país. Esto último constituye un gesto significativo en medio de la cautela que generan algunas de las posturas económicas de la coalición populista en Bruselas y en los mercados financieros.

"Soy profesor y abogado, he apoyado las causas de varias personas y ahora defenderé el interés de los italianos en todos los despachos de la UE y del exterior, en diálogo con las instituciones de la UE y con otros países". En una frase: "Me propongo ser el abogado defensor del pueblo italiano".

En su primer discurso como primer ministro designado, Conte destacó que "el Gobierno tendrá que lidiar con las negociaciones en curso sobre el presupuesto europeo, la reforma del derecho de asilo y la finalización de la unión bancaria". Según prometió, es su intención "comprometer plenamente al Ejecutivo en ese terreno, construyendo las alianzas apropiadas y trabajando para que la dirección del viaje refleje el interés nacional".

Tras más de dos meses de negociaciones, y pese a las dudas que había generado la polémica por el currículum presentado por Conte y luego desmentido por al menos tres universidades de primera línea mundial, Mattarella le dio el encargo tras una reunión privada de casi dos horas en el Palacio Quirinale.

"Acepté con reservas el encargo de formar Gobierno. Le propondré a las cámaras un programa basado sobre el acuerdo de las fuerzas políticas de mayoría. Con el presidente hablamos de los desafíos que nos esperan y de los que soy consciente", planteó Conte al salir de la reunión.

La aceptación "con reservas" es una figura institucional que Conte removerá una vez que confirme en el Parlamento los apoyos que, se descuenta, tendrá para hacer formar un nuevo Gobierno.

"Fuera de aquí hay un país que espera el nacimiento de un Ejecutivo. Y será un Gobierno del cambio", agregó Conte, quien deberá ahora consensuar un gabinete con Mattarella antes de ir a buscar el apoyo de la mitad más uno de los votos en cada Cámara la semana próxima.

"En los próximos días volveré a ver al presidente para quitar la reserva y, en caso de éxito, sopesar la lista de ministros", planteó Conte, quien sondeará en el Parlamento los eventuales apoyos antes de aceptar plenamente el encargo.

De confirmarse su designación en el Parlamento, donde deberá buscar la "moción de confianza" la semana próxima una vez que confirme la aceptación, Conte será el premier número 28 de la República Italiana, el sexto no perteneciente al Parlamento y buscará formar el Gobierno 65 en 73 años. Los anteriores han tenido una duración promedio de 14 meses.

Exvotante de izquierda, con un perfil antiburocracia y nacido hace 54 años en la sureña Foggia, en la región de Apulia, Conte había sido propuesto durante la campaña electoral por el Movimiento Cinco Estrellas, representante de los "indignados", para ser su ministro de la Administración Pública.

El premier propuesto, que podría ser el quinto consecutivo no elegido por el voto de los italianos, no está afiliado a ninguna de las dos fuerzas sino que responde al perfil de una "tercera figura" que la Liga y el M5S buscaron durante los más de 75 días de negociaciones desde las elecciones del 4 de marzo hasta la formalización de su nombre el pasado lunes.

Con un título de la Universidad La Sapienza, de Roma, el nombre de Conte quedó envuelto en polémicas antes de recibir el encargo de Mattarella luego de que ayer al menos tres universidades que había incluido en su curriculum negaran tener registros de su paso.

El encargo presidencial se da mientras Italia atraviesa una semana de turbulencias económicas por la cautela que ha generado en empresarios y tenedores de títulos la posibilidad de un gobierno de la Liga y el Cinco Estrellas.

El presidente de la Conferencia Industrial Italiana (Confindustria), Vincenzo Boccia, se sumó ayer a las críticas que salieron desde Bruselas durante toda la semana y se preguntó "dónde está el dinero para las promesas del programa " del nuevo Gobierno, en referencia a un costo fiscal estimado en al menos 50.000 millones de euros, según las previsiones.

Las declaraciones de Boccia aludieron a algunos ejes del programa de la Liga y el Cinco Estrellas, como la baja de impuestos a grandes empresas ("flat tax") o el ingreso de ciudadanía de 780 euros a desocupados que podrían tener un costo fiscal global de al menos 50.000 millones de euros, según las previsiones.

El riesgo-país italiano marcó su máximo del año desde que se conoció el contenido del programa de la nueva alianza.

En ese plano, Conte planteó ayer una línea moderada para la política exterior y reconoció que con Mattarella hablaron "de la fase de compromisos y delicada que estamos viviendo".

Agencias ANSA, AFP, DPA y Telam

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