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Habrá un 33% menos de maíz en zona núcleo
El nivel de productividad de la región núcleo debería ser superior a los 90 quintales por hectárea para compensar la pérdida.
La siembra de soja comenzó la semana pasada con un alto ritmo después de la tormenta de mucho viento y poca agua en la principal zona productiva. Ante los nuevos pronósticos, de lluvias y fuertes descargas -sobre todo en el norte de Buenos Aires- se han detenido las labores de implantación, informó la Bolsa en su Guía Estratégica para el Agro (GEA).
Nuevamente se presentaron tormentas de variadas intensidades en las distintas provincias productoras, con caída de granizo en algunas localidades aisladas. «Las precipitaciones presentaron una distribución espacial irregular, con un máximo de casi 30 milímetros acumulados en la localidad cordobesa de Bell Ville», informó la entidad rosarina.
Las reservas hídricas en el suelo muestran algunas desmejoras, aunque no muy importantes. Las condiciones de alta temperatura de los últimos días y el tiempo ventoso amenazan con arrebatar a los trigos, pero se espera un nuevo descenso térmico, después de las lluvias y tormentas del fin de semana pasado, adelantó la Bolsa.
Las condiciones de los trigos desmejoran hacia el Oeste, pero las chances de la región productiva son muy buenas, dado que se mantiene la humedad en el período crítico del cultivo.
En el cultivo de maíz, los primeros lotes sembrados son los que más sufrieron los fallos de siembra. Se notan los efectos de las bajas temperaturas y las heladas recibidas en los cuadros, aunque la condición prevalece muy buena en la región.
«Lo importante para resaltar es que las estimaciones realizadas con las consultas y encuestas a productores e ingenieros de la región concluyen en una pérdida de 260.000 hectáreas del cultivo que se sumarían al hectareaje de la oleaginosa. El nivel de productividad de la región núcleo debería ser superior a los 90 quintales por hectárea para compensar la pérdida de cobertura y acercarse a los 4,9 millones producidos en el año pasado», dijeron desde la Bolsa.
La semana pasada comenzó con todo ritmo con las labores de siembra de soja. En la próxima semana será posible evaluar el nivel de nacimientos y el verdadero impacto de la baja calidad de semilla.

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