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“Hacen de la gestión un show”
El Concejo Deliberante de Quilmes arde. Con el guiño de los partidos vecinales pero con una evidente ruptura en el oficialismo entre radicales y orgánicos PRO, arañan la mayoría en el recinto. Espera, agazapada, una oposición fragmentada en tres grupos, los camporistas, la tropa que responde al ex intendente Francisco “Barba” Gutiérrez, y los incondicionales de Aníbal Fernández.

D.G.: Sin dudas. Fue una derrota muy importante para el Gobierno. Pensar que Quilmes recibió más fondos para obra pública que La Matanza, para poner un ejemplo.
P.: Habla de una obra pública exagerada. ¿Por qué?
D.G.: Porque se empezó a ver muchísima obra recién desde hace tres meses. Es claramente una acción preelectoral, que por lo visto no dio los resultados esperados. Lo mismo sucedió con otros municipios gobernados por Cambiemos.
P.: ¿Usted dice que los municipios oficialistas fueron beneficiados con obra pública?
D.G.: Sin dudas. Haga la prueba y cruce a Berazategui, a Avellaneda o a Florencio Varela, a ver si ve la misma obra pública que en Quilmes. El problema es que se equivocaron al administrar los fondos. Lo que están haciendo son obras en las arterias principales, como el ensanchamiento de la Avenida Belgrano, la repavimentación de la Avenida Calchaquí, y el ensanchamiento de la avenida Mitre. Está a la vista de todos. En cambio en los sectores más vulnerables hay una desidia muy grande. Hay un retiro del Estado en las áreas más sensibles. La obra que tiene que ver con la inclusión social no existe en Quilmes. Ni zanjeo, ni cloacas, ni agua, ni bacheo interno, nada. Es notable el aspecto ideológico. Los sectores más vulnerables tienen un olvido tremendo. En ninguna de las salitas hay médicos ni medicamentos. No hay un esfuerzo del municipio. No se considera primordial. Y el resto de las obras son la continuación de la gestión anterior, como el bajo vía de Bernal que dejamos en un 40%; el Microestadio Polideportivo Néstor Kirchner que estaba construido y la están techando.
P.: ¿Quién es Tomás Molina?
D.G.: El cargo del hermano del intendente es el de Secretario General, pero opera en las sombras. Tiene un perfil muy bajo. No sale públicamente en ningún lado, "no existe". Sin embargo, gran parte de los acuerdos políticos, gran parte de las decisiones de fondo, económicas, de proveedores, de obras públicas, pasan por él. Se comenta que es el que le manejó la carrera y la imagen a Martiniano en su pasado de chef y empresario.
P.: Desde la Secretaría de Gobierno y Derechos Humanos organizaron un tour para que los vecinos puedan conocer algunas de las obras del distrito. ¿Qué opina sobre esta iniciativa?
D.G.: Que hacen de la gestión un show
P.: ¿Donde debería poner el foco el gobierno de Molina para enderezar el rumbo?
D.G.: Deberían trabajar mucho en recuperar la sensibilidad. La desesperación de la gente es total. El municipio se parece más a un escenario cinematográfico que a una casa de gobierno. Hubo tres intentos de suicidio en el edificio municipal. Una persona se prendió fuego (a lo Bonzo) y otras dos se colgaron de uno de los balcones. Hubo que interrumpir la actividad laboral durante horas para rescatarlos. Una vergüenza.


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