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Hackers desatan ola mundial de boicots en defensa de WikiLeaks
Julian Assange, el director de WikiLeaks, sigue preso en Londres a la espera de una posible extradición a Suecia. Los cargos de violación y abuso sexual que enfrenta son considerados por sus defensores parte de un complot para silenciar el sitio.
El movimiento «Anonymous» lanzó la operación de boicot contra MasterCard bajo el nombre «Payback» (devolución) y habló de una campaña continua contra «organizaciones enemigas de la libertad». Luego anunciaron y lograron un ataque efectivo contra Visa, pese a que la empresa estaba trabajando para evitarlo.
El martes, simpatizantes del movimiento, habían atacado la página web de Schweizer Post, el banco suizo que el lunes cerró la cuenta Assange, al que acusaron de haber facilitado un domicilio falso en Suiza.
Además, uno de los principales recaudadores de fondos para WikiLeaks, la fundación Wau Holland, anunció acciones legales contra el cierre sin previo aviso de su cuenta en el servidor online PayPal, que habría dejado bloqueados 10.000 euros en donaciones.
El vicepresidente de Paypal, Osama Bedier, admitió presiones para cerrar la cuenta del sitio que provocó un escándalo global al desvelar documentos de la diplomacia norteamericana. «El Departamento de Estado nos dijo que esas eran actividades ilegales. Fue un mensaje directo», afirmó el ejecutivo de la firma de pagos por internet.
En Suecia, un vocero de la oficina de protección de datos confirmó además un ataque cibernético a la página de internet de la Fiscalía por parte de «Anonymous», aunque ésta permanecía anoche online y sólo había sufrido un breve corte durante la mañana.
Justicia
Desde el país nórdico, el abogado de las dos mujeres que denunciaron a Assange aseguró por su parte que la Justicia sueca inició la investigación contra el periodista por iniciativa propia y no a raíz de una denuncia de las supuestas víctimas.
Según explicó el letrado Claes Borgström a la edición digital del diario Aftonbladet, sus clientas sólo se dirigieron a la Policía para recibir consejo. Pero cuando la agente que les tomó declaración escuchó sus versiones, remitió el caso a la Fiscalía, quien posteriormente abrió la investigación.
Los abogados de Assange se preparan por su parte para una dura batalla legal y planean ofrecer una fianza de hasta 200.000 libras (u$s 315.000), que respaldarían activistas, periodistas y cineastas, entre otros. El australiano, de 39 años, pasó su primer día en la prisión londinense de Wandsworth.
Si la fianza y el intento por rechazar la extradición a Suecia no son suficientes, llevarán entonces el caso hasta la Corte Suprema de Reino Unido.
Wikileaks continuó entretanto filtrando informaciones diplomáticas sobre Estados Unidos. «No nos dejaremos acallar, ni por acciones jurídicas ni por la censura de empresas», aseguró el portavoz de la web Kristinn Hrafnsson.
Los organizadores de «Anonymous» dijeron que miles de voluntarios están participando en la defensa de WikiLeaks y de su fundador, a quien describieron como un «mártir de la libertad de expresión».
«Comenzamos como unos pocos usuarios (menos de 50)», dijeron. «Ahora somos cerca de 4.000», que anuncian sus medidas en Twitter (@Anon_Operation) o a través de su sitio web, Anonops.net,, que a su vez ha sido objeto de ciberataques.
Al cierre de esta edición, la red social Twitter suspendió las cuentas que estaban utilizando los hackers, aunque se esperaba que de un momento a otro habilitaran nuevas direcciones.
Agencias DPA, AFP, ANSA y Reuters


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