16 de octubre 2018 - 22:02

Haddad ya no es Lula: ahora evita visitarlo en la cárcel

El candidato del Partido de los Trabajadores intenta descontar en las encuestas en base a un perfil más centrista. Nuevos guiños a Ciro Gomes y a Fernando Henrique Cardoso.

“¡Calavera!”. El candidato de la derecha dura brasileña visitó ayer la sede del Batallón de Operaciones Policiales Especiales de la Policía de Río de Janeiro (BOPE), donde prometió, en referencia a sí mismo, que “habrá uno de nosotros allá en Brasilia”. Además, se sumó al grito de “¡calavera!” tradicional entre los efectivos y posó para una foto frente a su emblema, según divulgó en su cuenta de Instagram.
“¡Calavera!”. El candidato de la derecha dura brasileña visitó ayer la sede del Batallón de Operaciones Policiales Especiales de la Policía de Río de Janeiro (BOPE), donde prometió, en referencia a sí mismo, que “habrá uno de nosotros allá en Brasilia”. Además, se sumó al grito de “¡calavera!” tradicional entre los efectivos y posó para una foto frente a su emblema, según divulgó en su cuenta de Instagram.
Brasilia - Fernando Haddad estuvo ausente ayer por primera vez en el presidio de Curitiba, donde se encuentra arrestado su padrino político Luiz Inácio Lula da Silva, al que visitaba semanalmente, y optó por permanecer en San Pablo para anunciar gestiones en pos de un frente "democrático" contra su rival, el favorito Jair Bolsonaro.

Luego de varias semanas, Haddad, del izquierdista Partido de los Trabajadores (PT), no viajó a Curitiba para visitar a Lula en la Superintendencia de la Policía Federal donde el exgobernante está detenido desde el 7 de abril cumpliendo una condena por corrupción y lavado de dinero.

Líder y fundador del PT, Lula da Silva, desistió de ser candidato presidencial el 11 de septiembre cuando divulgó una carta ungiendo a Haddad como su heredero político.

Pero Haddad tuvo un desempeño discreto en la primera vuelta electoral, celebrada del 7 de octubre, cuando no logró captar el alto caudal de votos de Lula y obtuvo el 29% contra el 46% del capitán retirado del Ejército Bolsonaro, del Partido Social Liberal (PSL).

Además de tener, según diferentes encuestas, una intención de voto alta, Bolsonaro también cuenta con el apoyo del mercado financiero, que ayer mostró a la Bolsa de San Pablo operando con un alza del 1,01% y al dólar con una baja del 1,34%.

Estrategia

En busca de una estrategia para acortar la desventaja que le atribuyen, Haddad optó por tomar distancia de la figura y hasta de la iconografía de Lula da Silva, muy popular entre los electores pobres, para intentar seducir a las clases medias con un discurso apoyado en la defensa de la democracia.

Durante una entrevista a una radio de San Pablo, Haddad afirmó ayer que "hay que recordar quién es Bolsonaro. Él quiso poner una bomba" en un cuartel del Ejército en los años 80, aseguró.

Según el petista Haddad, su adversario Bolsonaro es una "amenaza" para la democracia y un apologista de la "violencia".

Dentro ese contexto, el heredero de Lula declaró que en las próximas horas se comunicará telefónicamente con Carlos Luppi, titular del Partido Democrático Laborista (PDT).

Reclamo

"Espero que Luppi se comprometa más activamente" con la formación de una coalición de agrupaciones defensoras de las instituciones.

Además subrayó su "interés" en contar con el respaldo de Ciro Gomes, que se ubicó tercero como postulante de esa sigla en el primer turno del 7 de octubre, y que luego de las elecciones embarcó hacia Europa para pasar unos días de vacaciones.

Analistas coinciden en que Haddad no ha tenido éxito en su prédica por la formación de una alianza con partidos de diversa extracción ideológica para confrontar con Bolsonaro.

Haddad también dejó el domingo una "puerta abierta" al expresidente Fernando Henrique Cardoso, del Partido de la Socialdemocracia Brasileña (PSDB), agrupación que mantiene una vieja rivalidad con el PT.

Agencia ANSA

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