Insólito. Un joven estudiante junto a su padre encontró los restos del avión junto a huesos y vestimenta del piloto.
Más de 70 años después, un padre y su hijo que preparaba un trabajo escolar sobre la II Guerra Mundial encontraron con un detector de metales los restos de un avión alemán y de su piloto en una finca al norte de Dinamarca.
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La Policía de este país nórdico, que confirmó el hallazgo de un caza ME 109 Messerschmidt, delimitó la zona debido a la presencia de munición entre los restos y acudieron hasta el lugar técnicos y artificieros.
Según reveló a la emisora pública Radio de Dinamarca, el agricultor danés Klaus Kristiansen, su abuelo le contó hace años que un avión alemán había caído cerca de un antiguo pantano, en una finca propiedad de la familia. "Cuando a mi hijo le encargaron hace poco hacer un trabajo sobre la II Guerra Mundial, le dije de broma que podía intentar encontrar el avión", declaró Kristiansen.
Padre e hijo salieron a la búsqueda el fin de semana pasado con un detector de metales y encontraron fragmentos de un avión. Empezaron a excavar y apareció un motor y huesos humanos, por lo que llamaron a las autoridades.
"Al principio encontrábamos fragmentos de metal, pero súbitamente nos vimos frente a huesos y pedazos de ropa. Era como abrir un libro de ayer", dijo Klaus en diálogo con la CNN.
Se trata de un Messerschmitt Bf 109, un caza alemán ultramoderno que se comenzó a fabricar en 1935 y que era una de las armas más letales de la Luftwaffe, la Fuerza Aérea Nazi. Había alrededor de 4 mil piezas desparramadas. Incluso podía verse el motor Daimler-Benz que lo propulsaba.
El hallazgo se produjo en la localidad de Aabybro, al norte de la península de Jutlandia, en la zona donde los alemanes tenían una base aérea durante la ocupación nazi de Dinamarca. Las autoridades danesas han contactado con la Embajada de Alemania para tratar de identificar los restos humanos.
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