La orden judicial de primera y segunda instancia prohíbe a cualquier tercero el "aiding and abetting" (ayudar y ser cómplice) en la violación de la sentencia judicial y la prohibición de alterar el mecanismo de pago de los bonos de la República. Esto implica que cualquier holdin -quienes tienen los bonos que se venían pagando- que acepte el propuesto cambio del agente pagador entraría en desacato y explica por qué las estructuras pagadoras en uno (el DTC/CD&Co) y otro lado del Atlántico (Clearstream/Euroclear/bancos) no pueden revelar el listado de bonistas al eventual fondo fiduciario. Se nos puede cuestionar los alcances al desacato soberano que adelantamos semanas atrás, pero no hay dudas que el efecto para los inversores privados no sería ni bueno ni neutro. Lo peor del caso es, que si bien falta diseñar la letra chica y aun el proyecto del nuevo "trustee" no se convirtió en ley (su aprobación es lo que le falta a la Justicia yanqui para decretar el "contempt"/desacato), la Caja, el Mercado, el MAE, sus autoridades y cualquier intermediario -no olviden que con el discovery "ellos" van a saber quiénes son ustedes-, que cobijen de alguna manera a tan sólo uno de los "holdin" que acepten el cambio jurisdiccional, o que participen de alguna manera en la nueva estructura, caerían dentro del paraguas de las sanciones norteamericanas, que podrían ir desde el congelamiento de sus fondos en el exterior hasta la prisión si pisan territorio estadounidense (un bien intencionado les diría: "muchachis, abran el cocodrilo, búsquense un buen boga en la Big Apple, y mientras tanto si quieren zafar, pongan lo que hay que poner y dejen de abrir el pico porque la cosa va en serio; buen finde"). Pero basta de default y pasemos a lo importante.
Ayer el Dow avanzó un 0,48% a 17.039,49 puntos con lo cual quedó al 0,58% de marcar un nuevo récord. Podemos esgrimir muchos argumentos para justificar la suba, pero la realidad es que nada fundamental ha cambiado frente a lo que venimos viendo a lo largo del año -por lo que no vale la pena gastar papel y tinta-, de hecho ayer el índice S&P 500 registró su 28avo máximo histórico del año al finalizar en 1.992,37 puntos. Ojo que esto no significa más que lo que significa.
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