20 de septiembre 2012 - 00:00

Hay u$s 1 billón disperso en fondos de capital privado

Según el último reporte anual sobre Capital Privado que elaboramos, las firmas de capital privado están bajo presión para dejar inversiones y cerrar «deals» durante este año, en la carrera por colocar grandes sumas de reservas de capital antes de que los períodos de inversión expiren, al tiempo que enfrentan grandes dificultades para lograrlo. Una de las principales causas es la incertidumbre en las perspectivas económicas y la volatilidad de los mercados, que hace que sea difícil para los compradores y vendedores llegar a un acuerdo respecto de los precios de las transacciones.

Las condiciones del mercado de deuda fueron menos favorables este año que en 2011. Hoy, una de las principales preocupaciones es si el suministro de la deuda será capaz de seguir el ritmo de la demanda aun si el desarrollo de acuerdos aumenta.

Utilizar las reservas de capital seguramente resulte en que haya demasiado capital persiguiendo muy pocas ofertas, dado que las firmas de capital privado que administran bonos garantizados por hipotecas de larga data compiten entre sí mismas y con firmas que administran bonos garantizados por hipotecas más recientes para cerrar acuerdos. En efecto, si las adquisiciones se mantienen en los bajos niveles de 2010 y 2011, los bonos garantizados por hipotecas de larga data de 2007 y 2008 podrían por sí solos alimentar el mercado de oferta por poco más de un año y medio más. Esta presión será aún mayor en Europa Occidental, donde los fondos están sentados en una proporción aún mayor de reservas de capital, llegando a su fecha «de uso».

De todos modos, no hay que esperar que las actividades de salida se animen en lo que queda del año. La debilidad persiste en todos los canales de salida, y muchas empresas en las carteras de fondos de las firmas de capital privado no están todavía «maduras para la venta», estando a valores más bajos de los necesarios para que generen ganancias.

Los mercados emergentes de rápido crecimiento continúan atrayendo tanto a inversores como a firmas de capital privado, pero la mayoría enfrentará retos para satisfacer sus expectativas. Los inversores están cautivados por el fuerte crecimiento de estos mercados y siguen invirtiendo dinero, pero a la fecha el esperado potencial no ha logrado materializarse de la forma en que los inversores lo esperaban. El factor principal que influye en la capacidad de una economía para absorber capital privado es el número de empresas a gran escala disponibles para su adquisición. Habiendo muchos mercados emergentes que no logran alcanzar esta premisa, las reservas de capital continuarán apilándose.

A su vez, este año la recaudación de fondos no está preparada para una recuperación. El menor ritmo en la actividad de salida deja a los inversores con problemas para responder a compromisos de capital anteriores, mientras la volatilidad de los mercados de renta variable los presiona contra los límites máximos de asignación de capital privado. Mientras tanto, un exceso de fondos en busca de capital podría obligar a las firmas de capital privado a reducir las expectativas o enfrentarse a ser decepcionadas. A pesar de la enorme acumulación de reservas de capital con las que luchan para poner a trabajar y el deterioro en las condiciones de recaudación de fondos en 2012, estas firmas están intentando aumentar 2,8 veces más capital a nivel mundial este año del que fueron capaces de levantar en todo 2011.

Los factores que fluyen en el beta del mercado -crecimiento del PBI, expansión de múltiplos y disponibilidad de crédito para generar retornos- han desaparecido y no volverán en el corto plazo. El foco de los inversores debe estar ahora en la generación de alfa -es una medida de riesgo ajustada al denominado retorno activo sobre una inversión- para ganar altos retornos a través del impulsar el crecimiento de las empresas en sus carteras. Para las firmas de capital privado esto significa perfeccionar nuevas disciplinas para investigar las ofertas, sumar capacidades de organización para acelerar el crecimiento y crear un modelo repetible para la creación de valor. Por su parte, para los inversores el reto será identificar a las firmas de capital privado que puedan ofrecer alfa en el futuro. Tendrán que mirar más allá de la trayectoria y rendimiento en vistas de la reciente evidencia de que la persistencia de un rendimiento superior podría estar desvaneciéndose.

(*) Socio de Bain & Company Argentina.

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