Fujimori, de 41 años, tiene una ventaja de cerca de 4 puntos porcentuales según encuestas publicadas ayer frente a su rival, el septuagenario y experimentado exministro de Economía de Alejandro Toledo.
La exlegisladora tiene muchas chances de convertirse en la primera presidenta de Perú, una década y media después de que su padre, Alberto Fujimori, fuera destituido como mandatario y condenado a 25 años de prisión por crímenes de lesa humanidad y corrupción.
Aunque los mercados financieros respiran tranquilos porque no está en juego el modelo económico de libre mercado que llevó al país a tener tasas de crecimiento mayores al promedio de Latinoamérica en la última década, la incógnita para muchos peruanos es si una Fujimori en el poder retomaría los modos autoritarios de un pasado marcado por casos de represión.
A pesar de que Keiko había ganado la primera ronda electoral en abril con casi el doble de votos frente a Kuczynski, de 77 años, la diferencia se acortó cuando su rival comenzó a recibir apoyo de distintas agrupaciones políticas que quieren frenar el regreso del fujimorismo al poder.
"En las últimas semanas cambió la tendencia a favor de Fujimori", dijo el gerente general de la encuesta GfK, Hernán Chaparro.
En un país con voto obligatorio y donde el 20% de los 23 millones de electores deciden por quien votar el mismo día de los comicios, todas las posibilidades están sobre la mesa.
Dos encuestas publicadas ayer mostraron que la ventaja entre ambos se acortó. Pero Fujimori sigue arriba con un 52,1% y un 51,6%, según Datum y CPI, respectivamente. Kuczynski tiene un 47,9% y un 48,4%.
La hija mayor del expresidente perdió la oportunidad de gobernar en 2011, cuando también enfrentó una fuerte contra campaña y fue derrotada en un balotaje por Ollanta Humala pese a haber llegado como favorita.
El apoyo esta vez lo logró con promesas de mayor inversión en proyectos de infraestructura para avivar la demanda interna y recuperar el ritmo de la economía, que se desaceleró en los últimos años por los menores precios de las materias primas.
Pero también con propuestas efectistas como la intervención de los militares para ayudar a la Policía a combatir la inseguridad ciudadana que se convirtió en uno de los mayores problemas del país.
"Él (Kuczynski) no tiene la mano firme para luchar contra este flagelo. A mí no me tiembla la mano, tengo los pantalones bien puestos", dijo Fujimori ayer en una reunión con juntas vecinales en Lima. En tanto Kuczynski apeló a su experiencia con planes como reducir impuestos y ampliar el déficit fiscal para generar más recursos y apuntalar la recuperación de la economía.
En los últimos días, elevó de temperatura sus críticas contra Fujimori para intentar ganar votos de algunos sectores pobres que rechazan a la candidata, pero lo miran con escepticismo por su cercanía con los empresarios y su formación elitista.
Pese a la artillería verbal entre los candidatos, los mercados financieros se mantuvieron sin sobresaltos y sólo ven diferencias sutiles en sus planes económicos.
Quien fuera que gane, se encontrará con un Congreso unicameral donde el fujimorismo tiene una mayoría absoluta y tendrá que lidiar con la herencia que deja Humala, un militar retirado que perdió popularidad por las promesas rotas a los más pobres, los vertiginosos cambios en su gabinete y las denuncias de lavado de activos contra su esposa.
| Agencias Reuters y EFE |


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