10 de junio 2015 - 00:00

HSBC sale de Turquía y Brasil; recorta empleos

 San Pablo - La filial brasileña del banco británico HSBC informó ayer que mantendrá su presencia en Brasil y seguirá atendiendo a sus clientes aun cuando está en proceso de venta de sus actividades en el país.

Según explicaron analistas e inversores, los ejecutivos de la unidad brasileña de HSBC Plc les dieron prioridad a las relaciones con los clientes por sobre la rentabilidad, con filiales con demasiado personal, y no consiguieron proteger las ganancias en medio de una economía en deterioro.

Los errores de estrategia se sumaron al aumento de la competencia, que convirtió a la unidad en un problema para la matriz HSBC con sede en Londres. Y el ajuste de cuentas finalmente ha llegado.

Tras prometer una nueva era de mejores dividendos, el presidente ejecutivo Stuart Gulliver reveló los planes parar recortar unos 50.000 empleos en todo el mundo y apuntalar operaciones afectadas por costos de cumplimiento y bajas tasas de interés. "Como parte de la reestructuración, las unidades de HSBC en Brasil y Turquía quedan oficialmente en venta".

"HSBC está en un proceso de venta y no de cierre de sus operaciones en el país. El banco sigue operando normalmente y, aun después de la venta seguirá prestando servicios a sus clientes", señaló una nota de prensa del banco

El proceso para despojarse de HSBC Bank Brasil Banco Múltiplo, tal como se conoce formalmente la unidad, está bastante avanzado. "Los principales prestamistas de Brasil han presentado ofertas", sostuvo una fuente cercana a la situación. La operación podría recaudar entre u$s 3.000 millones y u$s 4.000 millones, según una fuente que pidió no ser identificada porque las negociaciones aún están en curso.

Para Gulliver, no tenía sentido mantener el costoso negocio de 21.000 empleados que aportaba con apenas un 1% de las utilidades antes de impuestos. Para los accionistas, apostar por Brasil era riesgoso dado que los bancos en el país deben afrontar elevados tributos, débil demanda de créditos, crecientes cesaciones de pago y el impacto de lo que podría ser la peor recesión en dos décadas.

Agencias Reuters y AFP