Portando grandes pancartas en favor de una "intervención militar", los defensores de la destitución de facto del Gobierno se destacaron ante las cámaras de televisión, pero en muchos casos enfrentaron la hostilidad de los demás manifestantes. Esto fue lo que le pasó al diputado ultraderechista y militar retirado Jair Bolsonaro, quien intentó tomar el micrófono para hacer un discurso en Río de Janeiro y fue rechazado con abucheos por los manifestantes.
Participantes de las protestas que abogaron por una intervención militar aseguraron que su posición no significa un respaldo al regreso del país a la dictadura, algo que de hecho está fuera de toda posibilidad. "La intervención de las Fuerzas Armadas no es el objetivo final, sino un medio para reinstalar la democracia después de barrer a los políticos corruptos", afirmó la abogada Irene Azevedo.
| Agencias DPA y AFP, y Ámbito Financiero |


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