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Hugh Glass, el verdadero "renacido"
La aventura de Hugh Glass, un héroe de la colonización norteamericana, dio lugar ya a otro film de 1971; y en el caso del que protagoniza DiCaprio, los historiadores le reprochan una sola licencia.
"Furia salvaje" ("Man in the Wilderness") integra una linda racha de westerns revisionistas propios de su época, como "Soldier Blue" ("Cuando es preciso ser hombre"), "Pequeño gran hombre", y, particularmente, "Jeremiah Johnson" ("La ley del talión") y "Un hombre llamado Caballo", original relato de sobrevivencia entre los indios. Responsables de este último film, que fue éxito mundial, Sandy Howard, productor, Jack DeWitt, guionista, y Richard Harris, protagonista, encararon "Furia salvaje" de inmediato. También una historia de sobrevivencia, esta vez inspirada en la gran aventura del "frontiersman" Hugh Class, que malherido por una osa, abandonado por sus compañeros que lo dieron por muerto, asediado por los indios y apurado por las primeras nieves, se las ingenió para caminar 320 kilómetros hasta el poblado más cercano.
Dirigido por Richard Sarafian ("Carrera contra el destino"), el rodaje tuvo lugar en Covaleda, provincia de Soria, un lugar bastante usado para los spaghetti-western. Nada que ver con el paisaje de Dakota y Montana donde ocurrió la historia. Esa y otras diferencias obligaron a rebautizar al personaje, que pasó a llamarse Zachary Bass. Sin embargo, el desenlace de este film parece bastante cercano a la verdad (más que el de "El Renacido").
Hugh Glass fue un héroe de la colonización norteamericana. Incluso hay un monolito en el lugar donde lo atacó la osa, cerca de Lemmon, South Dakota. Tipo de pasado turbio, él exploró la cuenca alta del Missouri cuando casi nadie se atrevía por esos lares. Y allí estaba en agosto de 1823, guiando una expedición de cazadores conocida como "Los 100 de Ashley" (por la empresa de pieles de Ashley & Henry), cuando en pocos días los indios los convirtieron en 17, y encima lo atacó la osa. Y aunque "El Renacido" es bastante realista, no muestra cómo quedó realmente ese hombre, con la garganta borbollando sangre, la cara destruida, un hombro medio comido, una pierna quebrada y la espalda tan rasguñada que se le veían algunas costillas. Ni muestra los gusanos que después se puso sobre las heridas para evitar la gangrena. O cómo después mataron a la osa y sus ositos.
En verdad, tampoco muestra cómo Glass se alimentó de una cascabel, unos indios buenos le cosieron la espalda, y otras cositas medio impresionantes. Sonaría exagerado.¿Pero qué es enteramente cierto en una historia tantas veces reelaborada por cantantes, guías turísticos y toda clase de comentaristas, aparte de unos pocos historiadores serios? Desde que se publicó la noticia en un diario de Filadelfia, 1825, decenas de libros y versos se han escrito sobre el particular. Unos dicen que Glass caminó 80 millas a lo largo de seis semanas, entre verano y otoño, hasta que encontró seres humanos, y otros que caminó 250 millas, enfrentando el invierno, hasta que agarró a los dos tipos que lo dejaron abandonado, y recién entonces pudo descansar.
"El Renacido" se basa parcialmente en el libro de Michael Punke "The Revenant. A Novel of Revenge" (un "revenant" es un espíritu que vuelve para castigar a los vivos), y acentúa el motivo de la venganza agregando el asesinato de un hijo mestizo delante de sus ojos. Los historiadores no avalan este agravante: Glass no habría tenido hijo, ni menos mujer indígena. Pero respaldan todo lo demás: los nombres de los personajes, los lugares mencionados, las anécdotas del barco abandonado, la osa, las alternativas del viaje, incluso la búsqueda de abrigo en el cuerpo eviscerado de un caballo recién muerto.
Un recurso similar fue empleado también entre nosotros, sacrificando un toro para curar a un guerrero, según recuerda Guillermo Enrique Hudson en su libro de memorias "El ombú y otros relatos". Sólo que el guerrero salió del todo loco, queriendo matar al primero que se acercara. Glass, en cambio, llegó a salvo, encontró y humilló en público al fulano que además de abandonarlo se había llevado su rifle y otras pertenencias, sobrevivió más tarde a una emboscada, caminando una semana cuando de nuevo lo habían dado por muerto, y al final lo mataron los indios.


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