Pekín - La etiqueta de "rivales", reservada por el presidente Donald Trump en su primer informe sobre la seguridad nacional de EE.UU., encendió a China y Rusia, que manifestaron una dura respuesta y lo objetaron por su rechazo a aceptar un "mundo multipolar".
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A la jugada del magnate, Pekín replicó invitando a dejar de lado la "mentalidad de la Guerra Fría" y a aceptar su fase en baja. El pedido es "abandonar conceptos obsoletos, de lo contrario se hará sólo mal a todos", dijo la portavoz del Ministerio de Exteriores chino, Hua Chunying. China y Rusia son calificadas en el informe como "potencias revisionistas" que apuntan a cambiar el statu quo internacional y a "desgastar la seguridad y la prosperidad estadounidenses". Según el documento que refleja la premisa "America First" de Trump, quieren "definir un mundo antagónico a los valores e intereses de EE.UU.".
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