12 de junio 2009 - 00:00

Impone Obama fuertes límites a las tabacaleras

Washington - El Senado de Estados Unidos aprobó ayer entregar al Gobierno el control de la producción, venta y publicidad del tabaco, pese a las objeciones de la industria, que se verá obligada así a revelar qué ingredientes usa en sus productos.

La iniciativa promovida por, entre otros legisladores, el demócrata Christopher Dodd, un ex fumador, y similar a una que había sido aprobada el mes pasado por la Cámara de Representantes, concede dicho control a la Administración de Alimentos y Fármacos (FDA).

Fuentes legislativas explicaron que eso significa que la ley obligará a la industria tabacalera, que mueve anualmente u$s 89.000 millones, a declarar de qué están compuestos sus productos, entre los que se incluyen cigarrillos, puros y tabaco masticable.

Asimismo, el organismo del Gobierno federal estará autorizado para prohibir el uso de sustancias que considere nocivas. Además, ordena que las tabacaleras aumenten las etiquetas de advertencia en los envoltorios de sus productos e incluyan imágenes sobre los daños para la salud que puede tener el tabaco.

También limitará la publicidad, y las empresas tabacaleras deberán eliminar los términos «light», «mild» y «low», a menos que puedan demostrar que los productos que los utilicen son realmente menos dañinos.

Promulgación

El presidente Barack Obama, quien reconoció que fuma ocasionalmente, anunció que promulgará la ley en cuanto llegue a la Casa Blanca, lo que podría ocurrir la próxima semana, dijeron fuentes legislativas.

Dodd aplaudió el voto a favor de la Cámara alta y señaló que «no hay un fumador adulto en este país que desee que sus hijos comiencen a fumar y también hay muchos adultos que desean no haber comenzado jamás».

La aprobación senatorial y la eventual promulgación de la ley constituyen uno de los últimos capítulos en los esfuerzos del Congreso estadounidense por regular la industria del tabaco, que se arrastraron durante más de una década.

El visto bueno se produjo 27 años después de que el director de Salud de EE.UU. emitió el primer informe en el que advirtió que el consumo de cigarrillo era la principal causa de la mortalidad por cáncer en el país. Hace dos años el Centro de Control y Prevención de Enfermedades (CDC) informó que en EE.UU había 43,4 millones de fumadores, lo que equivalía a una de cada cinco personas.

Sin embargo, el bombardeo permanente de advertencias sobre los daños para la salud del tabaco logró reducir su consumo en el país, según fuentes médicas. La campaña de concienciación se ha librado sin pausas y actualmente el consumo se prohíbe en todos los edificios del Gobierno así como en sitios públicos, como restoranes y estadios.

Agencia EFE

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