- ámbito
- Edición Impresa
Incógnitas con el trigo

Aún continúa la cosecha de los últimos lotes de maíz y soja de segunda en la zona. El maíz muestra rindes muy dispares incluso en un mismo lote. El exceso de lluvias durante el estado vegetativo del maíz, con encharcamientos temporarios, afectaron parte de los lotes, al igual que la falta de humedad en el mes de enero, durante la floración. En soja de segunda hay rindes bajos.
La campaña que se inicia será difícil en lo financiero, con impacto en quienes siembran en campo arrendado. Se observan bajas en los valores de arriendo, alargamiento de los plazos de pago, con parte a cosecha, pagos a cuenta de un porcentaje, a la vez que arreglos a porcentaje a cosecha. Los campos de mayor potencial productivo mantienen los pagos en quintales, con bajas leves.
Los resultados proyectados en el cuadro adjunto para siembras por administración en campo propio, muestran a la soja de 1ª y al trigo con proyecciones parecidas. En el retorno del capital invertido, gana la soja. El maíz muestra un resultado muy superior al de estos cultivos en el rinde alto del rango, pero un resultado mínimo en el rinde bajo del rango. El girasol, pero proyecta quebranto en el rinde bajo, y resultados inferiores a la soja y al trigo en el rinde alto. El rinde de indiferencia para cubrir los costos totales es de 22 qq/ha en soja de primera, de 19 qq/ha en girasol, y de 56 qq/ha en maíz.
En campo arrendado, para un precio de arriendo estimado en 9 qq/ha de soja para granos gruesos, la soja y el girasol muestran quebranto para los rindes expuestos, mientras que el trigo y el maíz muestran resultados positivos sólo para el rinde alto del rango. Los rindes de indiferencia para cubrir los costos totales son de 28 qq/ha en soja, 25 qq/ha en girasol, y 68 qq/ha en maíz. El trigo, con un precio de arriendo estimado en 5 qq/ha, tiene un rinde de indiferencia de 39 qq/ha.
En cuanto al trigo, hay muchas incógnitas en cuanto a la superficie que se sembrará. Son varios los puntos que juegan en contra de la siembra, tales como el alza en los costos, la intervención en el mercado de exportación, las dudas acerca de los problemas en la comercialización y cupos que pueden generarse en cosecha a raíz de esta misma intervención, dudas acerca del funcionamiento del programa de devolución de retenciones, entre otras. Como punto a favor está la excelente humedad disponible para la siembra. El hecho de que los rindes esperados estén por encima de los rindes de indiferencia también juega a favor.
La siembra ya se inició, y no se sembrará en campo arrendado. La superficie, por el momento, crecería sólo marginalmente, ya que en campo propio bajaría la superficie que se sembró el año pasado con cebada y aumentaría en la misma proporción la superficie con trigo. Tanto en trigo como en maíz, a raíz de la intervención en el mercado, las incógnitas persisten.


Dejá tu comentario