2 de diciembre 2010 - 00:00

Independiente patinó en Goiania y quedó muy complicado

La decepción de Andrés Silvera, Facundo Parra y Fernando Godoy. Independiente perdió 2 a 0 y se quedó sin su goleador, expulsado por un codazo.
La decepción de Andrés Silvera, Facundo Parra y Fernando Godoy. Independiente perdió 2 a 0 y se quedó sin su goleador, expulsado por un codazo.
Es cierto que Independiente no ligó nada, pero también es cierto que equivocó el planteo en una cancha en mal estado y con un rival que lo iba a salir a atacar.

Independiente jugó sus cartas a trabar la pelota en el medio y jugar de contra en una cancha en mal estado y a los 21 minutos perdía 2 a 0 sin entender cómo, porque el Goiás había llegado sólo en esas dos ocasiones.

El primer gol fue un rechazo de Mareque que, trabado por Carlos Alberto, salió para donde estaba Rafael Moura, que no perdonó a Hilario Navarro, que no tuvo tiempo de achicar; y el segundo fue una distracción por izquierda, donde Otacilio Neto se encontró con la pelota y sin marca, y no lo pudo errar.

En el segundo tiempo, Goiás retrasó sus líneas para jugar de contraataque y aprovechó Independiente, con el Patito Rodríguez por Godoy para arrinconarlo en su campo.

Expulsión

En los primeros 10 minutos tuvo dos situaciones de gol, pero a los 12 Silvera metió un codazo y se fue expulsado.

Allí el Goiás mostró todas sus deficiencias. No parece un equipo brasileño porque es muy impreciso con la pelota y porque juega todas sus cartas a un contraataque con la potencia de Rafael Moura, por eso la serie no parece decidida a pesar de los dos goles de diferencia y que en Avellaneda no podrá jugar Silvera.

Mohamed, con el correr de los minutos, se conformó con el resultado y puso a Matheu y después a Maximiliano Velázquez para defender el 2 a 0 en contra, por miedo a quedar eliminado anoche mismo con una goleada.

Goiás volvió a contar con terreno y pelota, pero fue muy poco lo que generó. Apenas un cabezazo de Rafael Moura que Hilario Navarro detuvo con su elasticidad habitual.

Independiente sueña con darlo vuelta en Avellaneda. Se dio cuenta que el rival no es un gran equipo, pero tiene que hacer por lo menos dos goles para ir a los penales y sin Silvera y quizás sin Martín Gómez, que está lesionado, es muy difícil.

Difícil, pero no imposible.

Goiás definió todas sus series de visitante, porque juega mejor de contra que atacando. Tanto que anoche tampoco atacó, sino que aprovechó las pocas oportunidades que tuvo.

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