29 de julio 2009 - 00:00

Inédita invitación a la Rosada

Cristina de Kirchner
Cristina de Kirchner
Cristina de Kirchner convocó ayer a todos sus diputados y senadores del Congreso a una inédita cumbre legislativa que se realizará hoy en la Casa Rosada. Aunque en su invitación la Presidente no especificó los motivos de la reunión, desde el Poder Legislativo aseguraron que el Gobierno busca realizar un control de daños en sus bloques del Senado y Diputados tras la derrota electoral del 28 de junio.

El clima en el interior de las bancadas del oficialista Frente para la Victoria no es el mejor. Los legisladores todavía no digieren el incumplimiento de un pacto salarial histórico, y no escrito, en el Congreso conocido como «Ley de Enganche». La suba salarial de alrededor del 20% que el jefe del sindicato del Personal Legislativo, Norberto Di Prospero, gestionó para sus aportantes, no se trasladó hasta ahora a la dieta de los diputados, que cobran actualmente un básico de 6.932 pesos más un plus por desarraigo de 3.400. Una cifra nada despreciable teniendo en cuenta que sólo hubo tres sesiones en lo que va del año.

Más allá del vil metal, Cristina de Kirchner buscará mantener la unidad de su tropa en el Congreso luego de la diáspora de tres diputados de Entre Ríos alienados con Jorge Busti y del cordobés Arturo Heredia, quien responde al gobernador cordobés Juan Schiaretti, compañero de mesa anoche de Julio Cobos en una cena en la Exposición Rural. El entrerriano Gustavo Zavallo anunció ayer su renuncia a la bancada kirchnerista y acto seguido se encerró en su despacho con el santafesino Jorge Obeid, jefe de la bancada Santa Fe Federal que funciona como la longa manu de Carlos Reutemann en la Cámara baja.

Las fricciones entre el gobernador salteño, Juan Manuel Urtubey, y algunos otros mandatarios agrandan la amenaza de un nuevo éxodo de diputados de la bancada oficialista, que tiene a su jefe Agustín Rossi fuera del país y actualmente reúne a 110 legisladores, 20 menos de los necesarios para lograr quórum. Por eso la Presidente no necesita esperar hasta el recambio legislativo del 10 de diciembre, cuando el kirchnerismo perderá otros 20 diputados, y ya encendió las luces de alarma: esta tarde a las 16.30 buscará negociar una agenda parlamentaria sin polémicas aunque quedará afuera cualquier concesión o reforma en torno al Consejo de la Magistratura.

En el Senado, la bancada que conduce Miguel Pichetto también está complicada. Ayer formalizó su renuncia la rionegrina del Frente Grande, María José Bongiorno. Así el oficialista Frente para la Victoria queda reducido a 39 legisladores, apenas dos más que lo necesario para tener quórum propio.

Este año ya se habían ido de la bancada oficialista los santafesinos Carlos Reutemann y Roxana Latorre, y los salteños Juan Carlos Romero y Sonia Escudero. Anoche, desde el bloque indicaron que Pichetto recibió con «sorpresa» la novedad, ya que a lo largo del año Bongiorno le habría confirmado en más de una oportunidad su pertenencia a la bancada, luego de que en febrero pasado trascendiera que podía irse.

Bongiorno anunció su decisión a través de una nota enviada al vicepresidente Julio Cobos, a quien informaba que a partir de ahora formará un bloque unipersonal denominado Encuentro de los Rionegrinos. Además, renunció a la presidencia de la Comisión de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable, cargo que ocupaba en representación del oficialismo.

Bongiorno, que proviene del Frente Grande, explicó que adoptó esta decisión porque «hay nuevos desafíos para la clase política», y considera que «es indispensable tener la mayor independencia de criterio posible para enfrentarlos».

«En las últimas elecciones legislativas el mensaje que dejaron las urnas fue muy claro; es necesario un cambio de rumbo en la forma de hacer política, y sería una necedad no tomar las medidas apropiadas en ese sentido»
, puntualizó a través de un comunicado.

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