La carta responde larga y detalladamente a las preguntas que el intelectual de izquierda y editorialista de La Repubblica, Eugenio Scalfari, formuló en julio y agosto al papa argentino sobre las relaciones entre la religión y el hombre y sobre la sociedad moderna.
El periódico dedicó al tema su portada y las tres primera páginas.
"La cultura moderna fundada en el siglo de las luces" acusa a menudo "a la Iglesia y a la cultura de inspiración cristiana" de representar "el oscurantismo de la superstición que se opone a la luz de la razón".
"Ha llegado la hora de un diálogo abierto y sin prejuicios que puede reabrir la puerta a un reencuentro serio y fructífero", añade el Papa, que califica este diálogo de "valioso y merecido".
"Me siento a gusto escuchando sus preguntas y buscando con usted las vías por las cuales puede que podamos comenzar a hacer un tramo de camino juntos", añade Francisco en esa respuesta.
A la pregunta de si "el Dios de los cristianos perdona a los que no creen y no buscan la fe", el Papa responde afirmativamente y considera que "el pecado, incluso para aquellos que no tienen fe, es ir en contra de su propia conciencia".
"Escuchar y obedecer" a la conciencia, manifestó, significa "decidirse frente a lo que es percibido como bien o como mal, y sobre esta decisión se juega la bondad o la maldad de nuestro actuar".
En un párrafo dedicado a los judíos, el papa Jorge Bergoglio escribe que "en las terribles pruebas sufridas a lo largo de los siglos", estos últimos "conservaron su fe en Dios y, por ello, nunca les estaremos lo suficientemente agradecidos, como Iglesia pero también como humanidad".
Por otro lado, reconoce "la lentitud, las infidelidades, los errores y los pecados que cometieron y pueden cometer todavía aquellos que componen la Iglesia".
El Papa respondió luego a otros temas clave que el laico Scalfari le planteó. A la pregunta sobre si es pecado creer que no existe algo absoluto, el Pontífice respondió: "No hablaría, ni siquiera para quien cree, de verdad absoluta, en el sentido que absoluto es lo que está desligado, es decir que está carente de toda relación. Ahora, la verdad, según la fe cristiana, es el amor de Dios por nosotros en Jesucristo. Por ende, ¡la verdad es una relación!".
Francisco, al responder si con la desaparición del hombre de la Tierra desaparecerá también "el pensamiento capaz de pensar en Dios", dijo que Dios "no es una idea, si bien altísima, producto del pensamiento del hombre".
| Agencias ANSA, AFP y EFE |


Dejá tu comentario